Joe Biden dice que la pandemia de covid-10 ha “terminado”, ¿tiene razón?

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Joe Biden dice que la pandemia de covid -19 finalmente ha terminado.

El presidente hizo su declaración en 60 minutes de CBS en una entrevista que se transmitió durante el fin de semana, mientras Biden se preparaba para presentar sus respetos a la reina Isabel II al otro lado del Atlántico.

“La pandemia ha terminado”, dijo. “Todavía tenemos un problema con el covid. Todavía estamos trabajando mucho en eso. Pero la pandemia ha terminado. Si te das cuenta, nadie usa cubrebocas”.

Más de dos años después de que el virus llegó por primera vez a las costas de EE.UU., parece un anuncio que debería haber llegado hace muchos meses. Pero EE.UU., como muchos otros países, aún continúa lidiando con informes de nuevos casos de transmisión de covid-19 y muertes como resultado del virus, lo que hace que la afirmación del presidente sea dudosa.

La pregunta ahora parece estar evolucionando un poco: ¿cuándo la aparición y propagación de un nuevo virus deja de calificar como una “pandemia”, si no está claro si la propagación del virus alguna vez será completamente prevenible?

Las vacunas contra el virus y sus variantes posteriores (ómicron, delta, etcétera) hasta ahora han demostrado ser ineficaces para prevenir la contracción o transmisión de la enfermedad, aunque siguen siendo la mejor defensa contra sus síntomas más mortales. Sin embargo, amplias franjas de la población, incluidas comunidades enteras, siguen sin vacunarse y se resisten a la idea, lo que significa que todavía hay un amplio terreno en todo Estados Unidos para que el covid-19 se propague y cause daños graves.

Si nos apegamos a la definición de pandemia del NIH (Instituto Nacional de Salud), parece poco probable que EE.UU. escape a esta clasificación en el corto plazo. La agencia define el término como “la epidemia de una enfermedad, u otro padecimiento de salud, que ocurre en una zona extensa (múltiples países o continentes) y generalmente afecta a una parte considerable de la población”.

No hay duda de que el covid-19 todavía está afectando “una zona extensa” y a “una parte considerable de la población”. En promedio, cientos de estadounidenses todavía mueren debido al virus todos los días, mientras que durante los picos a principios de este año y finales de 2021 esos números aumentaron a miles. Y el covid-19 sigue restringiendo a las comunidades y economías de todo el mundo, lo que genera problemas en la cadena de suministro global. Justo a principios de este mes, los funcionarios chinos instituyeron un confinamiento por covid-19 en Chengdu, una de las ciudades más grandes del oeste de China, y se mantienen restricciones similares en otras dos ciudades.

No hay señales que indiquen que las muertes en EE.UU. se reducirán a cero, o al menos a un número mucho más bajo que el actual. Tampoco hay indicios de que las interrupciones de la cadena de suministro global que resulten directamente de la propagación del virus disminuyan en el corto plazo. Por lo tanto, no está claro si el presidente realmente cree que la pandemia ha terminado o si está tratando de hacer otra cosa: redefinir el término por completo.

En particular, la única prueba del presidente para declarar que la pandemia “terminó” fue señalar que muchos estadounidenses han abandonado las medidas de salud pública, como el uso de cubrebocas y el distanciamiento social, para confiar en la protección que brindan las vacunas, o en muchos casos sus propios sistemas inmunitarios. Pero un segmento vocal de la población continúa condenando tales declaraciones, llamándolas una bofetada en la cara de las personas cuyas vidas siguen estando profundamente afectadas por la pandemia en sí misma o el “covid-19 largo”, un término para lo que los Centros para el Control de Enfermedades denominan síntomas de covid-19 que persisten meses o años después de la infección.

Sin embargo, muchos estadounidenses vulnerables continúan aislados de la sociedad como resultado del virus y, de hecho, pueden sentirse abandonados por la insistencia del presidente.

Sus defensores se reunieron frente a la Casa Blanca el lunes y se manifestaron frente a la residencia del presidente para exigir ayuda para los estadounidenses con síntomas persistentes de covid-19.