Joe Biden, atrapado entre el COVID y otras plagas | Opinión

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El presidente Joe Biden dio positivo a la COVID-19 este jueves 21 de julio, informó la Casa Blanca. Es la primera vez que Biden contrae la enfermedad.

Según explicó Karine Jean-Pierre, secretaria de prensa de la Casa Blanca, el mandatario demócrata experimenta síntomas leves. Está totalmente vacunado, con dos dosis de refuerzo, y está tomando Paxlovid, un antivírico de la farmacéutica Pfizer.

Biden mantendrá un régimen de aislamiento, trabajando desde la Casa Blanca y participando en reuniones por teléfono y en Zoom, hasta que las pruebas den negativo.

“Amigos, estoy muy bien (Folks, I’m doing great!)”, aseguró Biden en su cuenta de Twitter.

Se espera que, en efecto, el presidente supere este contagio sin mayores contratiempos a pesar de su edad –79 años– y no tarde en volver a su actividad habitual.

Biden acaba de regresar de una gira por el Oriente Medio, donde sostuvo reuniones con jefes de gobierno en Arabia Saudita e Israel. El miércoles 20 de julio asistió a un acto en Massachusetts sobre las medidas frente al cambio climático.

Su esposa, la doctora Jill Biden, no dio positivo al coronavirus.

Mientras combate el contagio, el mandatario debe hacer frente a otras plagas.

Biden ha visto caer su nivel de aprobación entre el público norteamericano a un 36%, la cifra más baja desde que asumió su puesto. Este descenso se debe a varios factores, entre ellos la inflación, disparada por un devastador incremento en el precio de la gasolina, en un país cuyos habitantes se mueven mayormente en automóvil y el transporte público es inexistente o insuficiente en gran parte de la nación.

Biden también afronta la plaga de la violencia con armas de fuego. En lo que va de año han ocurrido más de 300 tiroteos masivos en el país (se define como tiroteo masivo a un ataque con arma de fuego en el que mueren o son heridas más de cuatro personas). En una nación conmovida por masacres como la de la escuela primaria Robb, en Uvalde, Texas, el pasado 24 de mayo, muchas personas que se oponen a la venta irrestricta de armas de fuego y sobre todo de fusiles de guerra consideran que el gobierno de Biden y los demócratas en el Congreso hacen muy poco por detener la plaga de la violencia.

Entretanto, los republicanos no pierden una oportunidad de criticar a Biden y a su partido por los problemas económicos, por el alto costo de la vida y por la inmigración que llega cruzando la frontera con México (a la que califican de invasión). También han culpado al mandatario de la desastrosa retirada de Afganistán, una retirada que en realidad el presidente anterior, Donald Trump, había acordado.

Las elecciones al Congreso y a la gobernación de varios estados este noviembre serán una prueba para la administración de Biden y para los demócratas en general. Si, como se teme, los republicanos vuelven a controlar la Cámara de Representantes y el Senado, el malestar de buena parte del electorado será evidente y probablemente indique que la Casa Blanca podría caer de nuevo en manos republicanas en las elecciones presidenciales de 2024.

Andrés Hernández Alende es un escritor, periodista cubanoamericano y ex editor de la sección de Opinión de el Nuevo Herald. Sus recientes novela La espada macedonia y ensayo Biden y el legado de Trump, fueron publicados por Mundiediciones. https://www.amazon.com/author/alende.novelas.

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