Jerusalén: hallan un complejo subterráneo de 2000 años junto al Muro de los Lamentos

LA NACION

En la Ciudad Vieja de Jerusalén, a pocos metros del Muro de los Lamentos, arqueólogos israelíes descubrieron un pequeño complejo subterráneo de unos 2000 años de antigüedad. El hallazgo se encontraba bajo los restos de un viejo edificio bizantino, de acuerdo a la información que brindó hoy la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).

El sistema subterráneo encontrado debajo de la entrada a los túneles del Muro Occidental yace bajo un pavimento de mosaico construido siglos después por los bizantinos. En 1400, esta civilización erigió sobre el complejo descubierto hoy un "monumental inmueble" de gruesos muros que todavía pueden verse y que pudo tener funciones "religiosas o civiles", explicó a la agencia EFE Michael Chernin, uno de los arqueólogos de la AAI que descubrieron el complejo.

Los investigadores que se encontraban trabajando en el edificio bizantino, ahora ven más relevante el complejo que quedó sepultado en su interior. "Al levantar el suelo de mosaico nos encontramos con esta gran sorpresa", indicó el director de la excavación,Barak Monnickendam-Givon.

Un lugar único

El arqueólogo destacó que el hallazgo es "único", porque no se habían encontrado estructuras de este tipo en las cercanías del Muro de los Lamentos, el lugar de culto más sagrado para el judaísmo.

"Tiene tres compartimentos perforados en la roca junto con huecos, espacios para estanterías y escaleras", lo que señala que pudo haber servido como despensa o almacén. Aun así, no descartan que fuera una residencia habitada.

Los investigadores estiman que el complejo fue utilizado en el período romano temprano por residentes de la ciudad, en los años previos a la destrucción del Segundo Templo Judía y de toda Jerusalén, lo que sucedió en el año 70 d.c. y que estableció un antes y un después en la historia de la urbe, de acuerdo a la indicado en las crónicas del historiador romano Flavio Josefo, del Siglo I.

Las oscuras estancias de la estructura -repartida en tres niveles conectados, y a la que se entra por un acceso de poca altura- siguen en proceso de excavación y la tierra aún cubre gran parte de su compartimiento más inferior. Entre las ruinas hallaron varios restos de cerámica, como lámparas de aceite.

Preguntas que se abren ante el hallazgo

En opinión de Monnickendam-Givon, su construcción debió de suponer "una gran inversión", tanto por la ardua tarea que representa excavar en una roca tan dura y también por la locación en la que se realizaron las excavaciones. "Una ubicación realmente privilegiada" hace 2000 años, señaló el arqueólogo, ya que allí era el centro neurálgico de la antigua Jerusalén.

"La pregunta es ¿por qué se invirtieron tantos recursos y esfuerzos en excavar habitaciones bajo sólidas capas de roca?", se pregunta el especialista, que espera que lleguen las respuestas a medida que se avance en el estudio del yacimiento, que a largo plazo se podrá hacer accesible al público.

El descubrimiento también contribuye a brindar información adicional sobre cómo era la vida cotidiana dos milenios atrás para los habitantes de la ciudad.

Se encontraron también vasijas de arcilla para cocinar, una "taza de piedra exclusiva de los sitios judíos del Segundo Templo" y "un fragmento de qalal, una gran cuenca de piedra usada para contener el agua, que se cree que está vinculada a las prácticas judías de rituales de pureza", destaca la AAI.

Las excavaciones actuales están ubicadas debajo de la entrada a los túneles del Muro de los Lamentos, en Jerusalén Este, y según Monnickendam-Givon descubren a la antigua "Jerusalén en toda su gloria: sus gentes, religiones y diversidad de grupos que la habitaron, trabajaron, construyeron y glorificaron durante generaciones".