Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, se divorcia tras 25 años

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Jeff Bezos , el hombre más rico del mundo, fundador de Amazon y dueño del periódico The Washington Post, y su mujer, MacKenzie, anunciaron ayer su divorcio en Twitter tras 25 años de casados, una separación que podría llegar a convertirse en la más cara de la historia.

Bezos es la persona más rica del mundo, con un patrimonio neto estimado de US$ 137.000 millones, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Dado el tamaño de su patrimonio, las especulaciones acerca de cuánto costará el divorcio comenzaron a circular apenas se conoció la noticia. La separación podría dejar a MacKenzie con la mitad de esa fortuna, unos US$ 66.000 millones, un monto que la convertiría de manera instantánea en la mujer más rica del planeta.

"Aunque las etiquetas pueden ser diferentes, seguimos siendo una familia, y seguimos siendo queridos amigos", indicaron ambos en un comunicado que Bezos difundió en su cuenta de Twitter, que sugiere que la separación fue en buenos términos, y que, según algunos especialistas, sugiere que habría un acuerdo sobre la división de bienes. Ambos tuvieron cuatro hijos.

"Si hubiéramos sabido que nos separaríamos después de 25 años, lo haríamos de nuevo", agregaron en su mensaje.

La pareja se había casado en 1993, un año antes de que Bezos fundara Amazon, y un año después conocerse por trabajo en Nueva York: Bezos entrevistó a MacKenzie Tuttle (su apellido de soltera) para un puesto en el fondo de inversión D.E. Shaw & Co., donde era vicepresidente. Ambos tienen un pasado común: estudiaron en Princeton, una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos. La pareja se mudó luego a Seattle, donde Bezos construyó un imperio que cambió a la economía global.

Para 1995, Amazon operaba desde un garaje, y MacKenzie participada activamente de la naciente empresa, según una famosa reseña que publicó ella misma en Amazon, en 2013, sobre el libro "The Everything Store", sobre Bezos y su compañía, escrito por Brad Stone. MacKenzie le dio la peor calificación posible: una estrella.

"Ahí estaba cuando escribió el plan de negocios, y trabajé con él y muchos otros en el garaje adaptado, el ropero de la bodega del sótano, las oficinas con olor a parrillada, los centros de distribución apurados por la Navidad y las salas de conferencia llenas de escritorios hechos de puertas en los primeros años de la historia de Amazon", recuerda MacKenzie.

Durante los 25 años que estuvieron juntos, ambos crecieron hasta convertirse en una de las parejas más influyentes del país. Según las leyes del estado de Washington, todos los activos adquiridos durante el matrimonio pueden ser divididos por partes iguales en caso de un divorcio.

"Nos sentimos increíblemente afortunados de habernos encontrado y estamos profundamente agradecidos por cada uno de los años que hemos estado casados", continúa el comunicado de la ahora expareja.