Jefe del Senado de EEUU pide a Biden poner fin a "detestables" expulsiones de haitianos

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"No podemos continuar con estas políticas detestables y xenófobas de Trump que ignoran nuestras leyes de refugiados", dijo el líder de la mayoría demócrata en el Senado de EEUU, Chuck Schumer (AFP/Olivier DOULIERY)

El líder demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, instó el martes al presidente Joe Biden a poner fin inmediatamente a las expulsiones "detestables" de migrantes haitianos, deportados hacia un país inestable y carcomido por la violencia.

El flujo masivo de haitianos que se aglomeran bajo un puente de la ciudad fronteriza de Del Río, en Texas, se ha convertido en un problema para la administración Biden.

El fin de semana pasado su gobierno comenzó a reenviarlos a su país por avión. Pero "una tal decisión va en contra del sentido común" y de "la decencia", lamentó Schumer en el hemiciclo.

Haití "no puede recibirlos", agregó. A la inestabilidad política y la violencia se sumó el terremoto que mató en agosto más de 2.200 personas en la isla.

Schumer pidió a Biden modificar la política migratoria impuesta por su predecesor, Donald Trump, al inicio de la pandemia, para devolver inmigrantes invocando razones sanitarias por la pandemia. "No podemos continuar con estas políticas detestables y xenófobas de Trump que ignoran nuestras leyes de refugiados", dijo.

Las Naciones Unidas también hicieron parte de su "profunda preocupación" acerca de estas expulsiones que no deja el tiempo de revisar el caso de los haitianos.

Las imágenes del fotógrafo de la AFP Paul Ratje, de jinetes blandiendo sus largas riendas para amenazar a migrantes y empujarlos hacia el río, causaron mucho impacto en Estados Unidos.

"Esas imágenes revuelven el estómago. Debe cesar ese tipo de violencia", exigió Schumer.

La vicepresidenta Kamala Harris calificó las imágenes de "horribles" y afirmó ante periodistas que apoya las investigaciones abiertas el lunes para aclarar lo sucedido.

- Catástrofe épica -

Silencioso desde el inicio de la crisis, Biden se expresó al margen de la Asamblea General de la ONU. "Vamos a tomar el control de la situación", prometió, sin dar más detalles.

En la misma línea, su ministro de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas, aseguró el martes en el Senado "tener un plan y ponerlo en obra" para desmantelar el campo de migrantes de Del Río. "Aumentamos el número de vuelos de expulsión hacia Haití y otros países", precisó.

Miles de personas han sido transferidas hacia centros de detención y expulsadas de Estados Unidos, con lo que quedan menos de 10.000 migrantes en el lugar, contra 15.000 la semana pasada, según Mayorkas.

Las promesas de Biden no convencieron a los republicanos que, desde hace meses, reprochan al demócrata haber relajado las políticas migratorias de su predecesor.

"Cuando se tiene a una administración que renuncia a toda ambición garantizar la seguridad de la frontera (...) se termina con un flujo de personas que cruzan" el río Grande, comentó el gobernador de Texas, Greg Abbott, durante una conferencia de prensa en Del Río.

Según él, Biden es responsable de una "catástrofe de proporción épica".

Biden ordenó cancelar los vuelos de deportación a Haití tras el asesinato en julio del presidente de país caribeño, Jovenel Moise.

Aunque la anulación no concierne a los recién llegados, parece haber contribuido al flujo de miles de haitianos que vivían en parte en Latinoamérica.

Se suman a llegadas sin precedentes desde que asumió Biden, con más de 1,3 millones de migrantes interceptados en la frontera con México.

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