El jefe parlamentario celebra que 14 países pidan elecciones en Venezuela

El presidente del Parlamento de Venezuela, Julio Borges, durante un discurso en el Congreso en Caracas, el 21 de marzo de 2017 (AFP/Archivos | Federico Parra)

El presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, consideró este viernes una "gran victoria" que 14 países americanos urgieran a Venezuela a que fije un calendario electoral y libere a los opositores presos.

"Es motivo de orgullo y una gran victoria que 14 países (...) estén presionando para que a través del voto podamos cambiar este sistema de miseria, para que no haya presos políticos (más de 100, según la oposición)", dijo a periodistas el jefe legislativo.

En una declaración, difundida el jueves por las cancillerías de México y Brasil, los 14 países consideraron "urgente" que en Venezuela "se atienda de manera prioritaria la liberación de presos políticos, se reconozca la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional y (...) se establezca un calendario electoral, que incluya las elecciones pospuestas".

La declaración fue suscrita por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Las elecciones de gobernadores en Venezuela debieron realizarse en diciembre pasado, pero el poder electoral -acusado por la oposición de servir al chavismo- las suspendió y aún no tienen fecha.

Mientras, las presidenciales están previstas para diciembre de 2018. Según la firma Venebarómetro, 74% de los venezolanos cree necesario un cambio de gobierno.

"Son los 14 países más importantes de toda América (...). Están diciendo que en manos de los venezolanos está la solución a la crisis. Por eso, el punto más importante es el llamado a elecciones", indicó Borges.

Venezuela atraviesa una severa crisis económica caracterizada por una aguda escasez de alimentos y medicinas y una inflación que podría escalar hasta 1.660% este año, según el FMI.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, pidió la semana pasada al organismo que aplique la Carta Democrática Interamericana a Venezuela, e incluso la suspenda si no convoca a elecciones generales en breve.

En respuesta, el presidente Nicolás Maduro acusó a Almagro de promover una "intervención internacional" en su país.

Las 14 naciones, todas parte de la OEA, aseguraron que evaluarán el informe de Almagro, aunque advirtieron que "la suspensión de un país miembro (...) es el último recurso".

Y subrayaron que el diálogo y la negociación son "la vía idónea" para alcanzar soluciones duraderas a los problemas de Venezuela.

La aplicación de la Carta Democrática faculta a la OEA a intervenir en casos de grave alteración constitucional y, en última instancia, a suspender al país involucrado.