El jefe del OIEA se reúne con los rusos para hablar de la protección de la central nuclear de Zaporiyia

FOTO DE ARCHIVO. El director general del OIEA, Rafael Grossi, ofrece una conferencia de prensa en la jornada inaugural de la reunión trimestral de la Junta de Gobernadores de su organismo, compuesta por 35 países, en Viena, Austria

BERLÍN, 23 nov (Reuters) - El jefe del organismo de control nuclear de la ONU se reunió el miércoles en Estambul con una delegación rusa para hablar de la seguridad de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, en Ucrania, bajo control de Rusia, informó el organismo.

La central de Zaporiyia, que Rusia tomó poco después de su invasión del 24 de febrero, volvió a ser sacudida por bombardeos el fin de semana, lo que llevó a que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) volviera a pedir que se creara una zona de protección en torno a ella para evitar un desastre nuclear.

Rusia y Ucrania se han culpado mutuamente de los bombardeos en la central en los últimos meses, que han dañado edificios y derribado líneas eléctricas que abastecen a la planta y que son cruciales para enfriar el combustible de los seis reactores y evitar una fusión nuclear.

"El director general del OIEA, Rafael Grossi, se ha reunido hoy en Estambul con una delegación rusa encabezada por el director general de Rosatom, Alexey Likhachev, para realizar consultas sobre aspectos operativos relacionados con la seguridad en la central nuclear de Zaporiyia, en Ucrania, y sobre el establecimiento urgente de una zona de protección de la seguridad nuclear", tuiteó el OIEA.

Grossi lleva meses advirtiendo del riesgo de un accidente potencialmente catastrófico a causa del bombardeo.

La central nuclear, la mayor de Europa, proporcionaba una quinta parte de la electricidad de Ucrania antes de la invasión rusa y se ha visto obligada a funcionar con generadores de reserva en varias ocasiones.

Los repetidos bombardeos en torno a la central han suscitado la preocupación por la posibilidad de que se produzca un grave accidente a tan sólo 500 kilómetros del lugar donde se produjo el peor accidente nuclear del mundo, la catástrofe de Chernóbil en 1986.

(Escrito por Paul Carrel; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)