Una japonesa es la persona más anciana del mundo con 118 años y reveló sus secretos

LA NACION
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TOKIO.- No hay en el mundo una persona más anciana que ella, y hoy la japonesa Kane Tanaka cumplió 118 años en un geriátrico de Fukuoka, donde agradeció a los profesionales que la acompañan y a todas las personas con las que comparte su intensa actividad diaria.

Según lo que cuentan las autoridades del establecimiento, Tanaka desarrolla cotidianamente gimnasia y puede realizar cálculos y se apasiona con los juegos de mesa.

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Por lo general Tanaka tiene buen apetito, a menudo golosa de chocolates y, de tanto en tanto, se concede una Coca-Cola. A la pregunta acerca de cual fue el secreto de la longevidad, Tanaka no duda: "Ingerir alimentos sabrosos y no dejar nunca de estudiar". Su objetivo, agregó la mujer ultra centenaria, es llegar a los 120 años.

Tanaka, nació como el séptimo hijo de nueve hermanos el 2 de enero de 1903. Y en marzo de 2019 fue reconocida por el Guinness de los primados como la mujer más vieja del planeta a la edad de 116 años, y el pasado septiembre estableció el récord japonés de la historia con 117 años y 261 días.

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Si su salud no se lo impide, la súper-centenaria japonesa se convertirá en mayo próximo en la relevista del fuego olímpico más veterana de todos los tiempos ya que figura en la lista oficial de portadores de la antorcha de los Juegos Olímpicos de Tokio de 2021.

Está previsto que Kane cubra, sujetando la antorcha, 200 metros en una silla de ruedas empujada por uno de sus cuidadores del hogar de ancianos.

"Incluso en medio de la pandemia del nuevo coronavirus, mi abuela está bien y parece estar disfrutando de su vida todos los días. Como familia, estamos felices y orgullosos de ella", dijo su nieto Eiji, de 60 años.

Como curiosidad la anciana, superó un cáncer de páncreas a la edad de 45 años y cáncer de colon a los 103 años. Sus amigos y familiares cuentan, que siempre que se enfermó se recuperó con una vitalidad asombrosa en cada ocasión.

Durante la Segunda Guerra Mundial, junto con su marido trabajó en una tienda en la que vendían mochi (pasteles de arroz típicos de Japón). Después de que su esposo y su hijo murieran durante la guerra, continuó trabajando en la tienda hasta retirarse a la edad de 63 años,

Dada su larga experiencia de vida, Kane reveló sus consejos para conducir una vida larga y feliz: despertarse temprano, se levanta cada mañana a las 6; mantener activo el cerebro: Kane ama leer y estudiar matemáticas; ser sociable: Kane adora los juegos de mesa, sobre todo Otello; comer mucho chocolate y beber mucho café.

Agencia ANSA