Japón teme que variantes de COVID-19 estén causando una cuarta ola

Rocky Swift
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Peatones con mascarillas en Tokio, Japón

Por Rocky Swift

TOKIO, 5 abr (Reuters) - Las autoridades sanitarias japonesas temen que las variantes del coronavirus estén generando una incipiente cuarta oleada de la pandemia cuando sólo quedan 109 días para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Estas mutaciones parecen ser más infecciosas y pueden ser resistentes a las vacunas, que aún no están ampliamente disponibles en Japón. La situación es más grave en Osaka, donde los contagios alcanzaron nuevos récords la semana pasada, lo que llevó al Gobierno regional a poner en marcha medidas de restricción selectivas durante un mes a partir del lunes.

Una variante de COVID-19 descubierta por primera vez en Reino Unido se ha instalado en la región de Osaka, extendiéndose y aumentando la ocupación de las camas de los hospitales con casos más graves más rápidamente en comparación con el virus original, según Koji Wada, asesor del Gobierno sobre la pandemia.

"La cuarta ola va a ser mayor", dijo Wada, profesor de la Universidad Internacional de Salud y Bienestar de Tokio. "Tenemos que empezar a discutir cómo podríamos utilizar estas medidas específicas para el área de Tokio".

Japón ha declarado en dos ocasiones el estado de emergencia que cubría la mayor parte del país en el último año, la más reciente justo después de Año Nuevo, cuando se produjo la tercera y más mortífera oleada de la pandemia. Las autoridades están optando ahora por medidas más específicas que permiten a los gobiernos locales reducir los horarios comerciales e imponer multas por incumplimiento.

Osaka canceló los actos del relevo de la antorcha olímpica en esa ciudad, pero el primer ministro, Yoshihide Suga, ha insistido en que Japón llevará a cabo los Juegos según lo previsto. Suga dijo el domingo que las medidas empleadas en Osaka podrían ampliarse a Tokio y a otros lugares si fuera necesario.

El lunes se registraron 249 nuevos contagios en Tokio, todavía muy por debajo del pico de más de 2.500 en enero. En Osaka, el sábado se registró un récord de 666 casos.

Se desconoce el verdadero alcance de los casos relacionado con las nuevas variantes, ya que sólo una pequeña fracción de los casos positivos de COVID-19 se somete al estudio genómico necesario para encontrar las variantes.

Un informe del Ministerio de Sanidad de la semana pasada indicaba que se habían descubierto 678 casos de variantes mutantes procedentes del Reino Unido, Sudáfrica y Brasil en todo el país y en los aeropuertos, con los mayores grupos concentrados en Osaka y la cercana prefectura de Hyogo.

Sin embargo, otra mutación, conocida como E484K, podría estar más extendida. Alrededor del 70% de los pacientes con coronavirus analizados en un hospital de Tokio el mes pasado eran portadores de esta variante, diferente de las variedades británica y sudafricana, según informó el domingo la cadena pública japonesa NHK.

El repunte de los casos se produjo a las pocas semanas de que el Gobierno levantara las medidas del estado de emergencia, y las medidas prioritarias que se están poniendo en marcha ahora pretenden frenar un aumento inesperado de los casos de la mutación, dijo Makoto Shimoaraiso, autoridad de la Secretaría del Gabinete para la respuesta de Japón a la COVID-19.

"Asumimos las críticas cuando la gente dice que no hemos sido capaces de detectar ninguna variante", dijo.

(Información de Rocky Swift en Tokio; editado por Giles Elgood, traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk)