Japón no ha dejado de vacunar ni aprobó el uso de la ivermectina contra el covid-19

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Publicaciones en redes sociales compartidas más de 2.700 veces al menos desde el 31 de octubre de 2021 aseguran que Japón dejó de vacunar a su población contra el covid-19 y que está utilizando el antiparasitario ivermectina para enfrentar la pandemia. Esa sería la razón, según las entradas, de que el país asiático redujera el número de contagios entre agosto y octubre pasado. Pero esas afirmaciones son falsas. En noviembre de 2021, Japón todavía está administrando vacunas anticovid y no ha autorizado la ivermectina como tratamiento contra el coronavirus.

“Japón abandonó la vacunación, desobedece a la OMS y a los fabricantes de vacunas). Utiliza a la IVERMECTINA para prevenir y curar el virus pasó en 2 meses de 26.000 contagios diarios a 279 en 29/10/21. La prueba irrefutable del fraude sanitario y la crueldad ilimitada”, se lee en varias publicaciones en Twitter (1, 2, 3) y en Facebook (1, 2).

Captura de pantalla de una publicación en Twitter realizada el 12 de noviembre de 2021

La campaña de vacunación contra el covid-19 en Japón se inició el 17 de febrero de 2021 y no ha se ha detenido hasta la fecha de publicación de este artículo. Las autoridades han puesto a disposición de los residentes las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca, en un proceso totalmente gratuito y financiado por el Estado japonés.

Al 18 de noviembre de 2021, 99 millones de residentes en Japón contaban con al menos la primera dosis y 95 millones tenían las dos vacunas, según datos oficiales. Quienes tienen al menos la primera dosis de la vacuna contra el covid-19 representan el 78,9 por ciento de la población japonesa, según datos del proyecto Our World in Data de la Universidad de Oxford.

El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, anunció en su primera conferencia de prensa tras asumir la jefatura del Gobierno, el 4 de octubre de 2021, que establecería un paquete integral contra el covid-19 y fortalecería la vacunación y la capacidad médica, “asumiendo y estimulando todo tipo de escenarios posibles”.

El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar (MHLW) de Japón aprobó el 11 de noviembre pasado la tercera dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer a los mayores de 18 años, algo que comenzaría aplicándose al personal médico de primera línea en diciembre. Además, la farmacéutica estadounidense Moderna está a la espera de la aprobación de la tercera dosis de su vacuna en el país.

La quinta ola y el descenso de casos

Hasta el 18 de noviembre, Japón había registrado más de 1,7 millones de contagios desde el inicio de la pandemia, según datos oficiales del Ministerio de Salud nipón.

Entre junio y agosto de 2021, Japón sufrió una quinta ola de casos de coronavirus, la más dura hasta la fecha en términos de contagiados, agravada por la propagación de la variante delta.

Ante el aumento de contagios y en vísperas de los Juegos Olímpicos de Tokio, a finales de julio el Gobierno japonés volvió a decretar el estado de emergencia en la capital del país y en otras cuatro regiones, medida que se extendió hasta el 31 de agosto de 2021.

El 20 de agosto de 2021, Japón alcanzó el pico más alto de contagios por día con 25.975 casos nuevos. Desde entonces, la cifra ha ido disminuyendo paulatinamente hasta caer a los 75 casos nuevos reportados el 1 de noviembre de 2021, el número más bajo de contagios por día en este año, según los datos publicados a la fecha por el MHLW de Japón.

El 28 de septiembre de 2021, Japón anunció el fin del estado de emergencia tras el control y descenso de la quinta ola de contagios. El entonces primer ministro, Yoshida Suga, informó que “la ocupación de camas de hospitales en todas las regiones volvió a menos de 50%” y que los casos graves por COVID-19 estaban decreciendo.

La asesora de políticas de salud en Médicos Sin Fronteras (MSF) Angela Uyen Cateriano explicó a la AFP que el éxito del control de los contagios en el país nipón se debe a la celeridad de su proceso de vacunación y la campaña de concientización de los jóvenes llevados adelante por el gobierno frente a la pandemia (1, 2). “Japón tiene una tasa alta de vacunación y han tenido un manejo bastante óptimo enfocado en contact tracing [rastreo de contactos] y detección temprana de casos”, indicó la experta.

Además, Uyen resaltó que los países asiáticos están en ventaja por sobre los países occidentales, en cuanto a la transmisión y manejo del virus, porque “no es una situación nueva para Asia. Las últimas epidemias, como el SARS en 2003 (especialmente China, Hong Kong y Taiwán) y el MERS en 2015, llevaron a muchos países asiáticos a invertir en infraestructuras sólidas de atención médica y salud pública”.

Actualmente, Japón se prepara para una posible sexta ola de contagios durante el invierno boreal mediante el reforzamiento de su sistema médico, la vacunación de dosis de refuerzo y pruebas PCR gratuitas para aquellas personas que no pueden ser vacunados debido a razones médicas.

La ivermectina no es un tratamiento aprobado

Las publicaciones viralizadas hacen mención a la ivermectina, un antiparasitario de amplio espectro, para “prevenir y curar” el coronavirus. Sin embargo, no figura en la lista de productos médicos aprobados para tratar el covid-19 de la Agencia Japonesa de Productos Farmacéuticos y Dispositivos Médicos (PMDA), entidad encargada de supervisar y regular medicamentos en el país.

"Según los informes, el ensayo clínico de ivermectina está en curso. Sin embargo, la ivermectina no está aprobada para tratar la enfermedad causada por la infección por SARS-CoV-2 (COVID-19)", dijo un portavoz de la PMDA a la AFP en un correo electrónico el 9 de noviembre de 2021.

Asimismo, el exministro de Salud y miembro de la Cámara de Representantes de Japón Norihisa Tamura señaló durante un comité parlamentario en agosto de 2021 que se necesitaban más pruebas para demostrar que la ivermectina es efectiva para que se prescribiera en el tratamiento del covid-19.

El 31 de marzo de 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconsejó el uso de la ivermectina para tratar el covid-19 luego de revisar los datos agrupados de 16 ensayos controlados y concluir que eran “muy poco fiables” sus beneficios.

De igual manera, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) desaconseja la ivermectina para la prevención o el tratamiento del covid-19, y solo la aprueba para tratar algunas infestaciones de parásitos y afecciones de la piel como la rosácea. La EMA informó el 22 de marzo de 2021 que se necesitaban más estudios aleatorizados “bien diseñados” para sacar conclusiones sobre la eficacia y seguridad del producto.

Un artículo de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), actualizado al 14 de septiembre de 2021, plantea una serie de interrogantes sobre el uso de la ivermectina en el tratamiento del coronavirus y, reitera que “la FDA no ha autorizado ni aprobado el uso de la ivermectina para prevenir o tratar el COVID-19 en humanos o animales”. Incluso sostiene que “tomar grandes dosis de ivermectina es peligroso”.

El especialista en virología y socio de la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP) Andreu Comas explicó a la AFP que la ivermectina puede llegar a afectar la salud de las personas porque “los que han estado consumiendo por tiempo prolongado estas dosis, les ha generado cuadros de toxicidad, sobre todo cardíaca y renal”.

*AFP Factual ha verificado varias afirmaciones respecto a la eficacia de la ivermectina en el tratamiento de la infección por covid-19 (1, 2, 3).

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