Jóvenes y mayores protagonizan dos manifestaciones no autorizadas en Hong Kong

Agencia EFE

Hong Kong, 12 oct (EFE).- Miles de jóvenes manifestantes y un grupo de ancianos salieron hoy a las calles de Hong Kong en dos manifestaciones no autorizadas por la Policía para clamar contra las autoridades en el decimonoveno fin de semana consecutivo de protestas.

Horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera en Washington, frente al viceprimer ministro chino Liu He (desplazado a EE.UU. para negociaciones para buscar una salida a la guerra comercial) que las protestas en Hong Kong "se habían reducido", miles de hongkoneses se echaron a las calles para oponerse a la reciente ley antimáscara.

Mientras que los jóvenes se concentraron en la turística zona de Tsim Sha Tsui, los mayores lo hicieron al otro lado del puerto, y centraron su protesta -una sentada de 48 horas- en pedir cuentas a las fuerzas de seguridad por la violencia policial desencadenada contra los manifestantes en los últimos cuatro meses.

Estos actos de protesta llegan una semana después de que se registraran violentos encontronazos entre manifestantes radicales que protestaban por la entrada en vigor de la ley que les prohíbe llevar máscaras y los agentes de Policía.

No obstante, la semana transcurrió de manera sorprendentemente tranquila.

En la protesta de hoy, los jóvenes enmascarados -algunos de los cuales bloquearon las calles y vandalizaron mobiliario urbano y algunos locales de propiedad privada- mostraron su oposición a la invocación, por parte de la jefa del Gobierno hongkonés, Carrie Lam, de una ley de emergencia de los tiempos de la colonia que le permitió prohibir el uso de máscaras en concentraciones de más de 50 personas.

Aunque muchos de los manifestantes no se sienten intimidados por la nueva ley (que puede acarrear hasta un año de cárcel y una multa de hasta 25.000 dólares hongkoneses -3.200 dólares, 2.900 euros-), sí temen que esta invocación siente un peligroso precedente.

Los mayores, cuya protesta fue organizada por el grupo "Manifestantes de Melenas Plateadas", también se arriesgaron a terminar en la cárcel, ya que las penas por reunión ilegal pueden llegar a los cinco años de prisión, aunque los participantes no parecían preocupados.

"¿Que si tengo miedo de la Policía? No sé ni cómo se deletrea 'miedo'", dijo a Efe Benedict Ng, un taxista jubilado de 82 años que participó en la protesta.

"La Policía de Hong Kong ha dejado de ser una fuerza de mantenimiento del orden público para pasar a ser un instrumento político -agregó Ng-. La forma de la que tratan a los jóvenes manifestantes no tiene sentido. Tenemos que salir a condenar la brutalidad policial".

Desde finales de julio, la Policía ha denegado el permiso a numerosas manifestaciones, lo que ha contribuido a reducir el número de participantes (aunque no el número de protestas) en este importante centro financiero internacional.

Las protestas, que se convirtieron en masivas en junio a raíz de una polémica propuesta de ley de extradición, han mutado hasta convertirse en un movimiento que busca una mejora de los mecanismos democráticos que rigen Hong Kong y una oposición al autoritarismo de Pekín.

No obstante, algunos manifestantes han optado por tácticas más radicales que la protesta pacífica y los enfrentamientos violentos con la Policía son habituales.

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