Izquierda de Paraguay plantea plan de emergencia ante "profunda crisis"

Asunción, 10 mar (EFE).- El Frente Guasu, la mayor fuerza de izquierda de Paraguay, planteó este miércoles un plan de emergencia para asegurar la salud en medio de la pandemia, en un total de siete puntos en paralelo a su apoyo a las protestas ciudadanas que piden la salida Mario Abdo Benítez por su gestión de la covid-19.

Abdo Benítez y el vicepresidente, Hugo Velázquez, ambos del conservador Partido Colorado, afrontan una crispación social expresada en movilizaciones diarias que exigen su renuncia por la falta de medicamentos y el abarrotamiento de hospitales públicos ante la disparada de casos graves de la enfermedad.

"Nuestro país vive una profunda crisis política, social, sanitaria y económica producto de la gestión de un Gobierno incapaz, irresponsable y rodeada de hechos de corrupción", expresó en un manifiesto la concertación del expresidente Fernando Lugo (2008-2012).

La articulación de izquierda reiteró que acompaña "la legítima indignación de toda la ciudadanía", en su mayoría jóvenes, que desde hace cinco días se manifiesta en las calles congregados a través de redes sociales para expresar su rechazo a la gestión de Abdo Benítez en pandemia.

La concertación acompaña la iniciativa del Partido Liberal, el mayor de oposición, de destituir a Abdo Benítez y Velázquez a través de un juicio político para llamar después a elecciones "en los plazos (90 días) dictados por nuestra Constitución".

Sin embargo, toda la oposición solo reúne 36 de los 53 votos que hacen falta en la Cámara de Diputados, de 80 miembros y dominada por el oficialismo, para que el proceso sea juzgado en el Senado, donde igualmente se requiere de dos tercios de sus 45 miembros para sellar la destitución.

"Consideramos que estos cambios son urgentes y necesarios, para reconducir la institucionalidad de nuestra República", resaltó la concertación al plantear a toda la oposición a trabajar sobre un plan de emergencia de siete puntos.

Como primera medida se propone asegurar "provisión permanente de medicamentos e insumos médicos gratuitos para toda la población", además de la gratuidad en el acceso a la salud y, seguidamente, la compra de vacunas contra la covid-19 de forma gratuita para una población de 7,3 millones.

Paraguay es uno de los países más rezagados de América Latina en la inmunización de sus ciudadanos, con 4.000 dosis rusas aún sin completar en personal de blanco más expuesto, mientras se inicia la distribución de otras 20.000 donadas por Chile, también para los profesionales sanitarios.

Ello ante el retraso de entrega por parte de la plataforma Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se ha comprometido a 4,3 millones de dosis, y de otra partida de un millón acordado de forma directa con Rusia.

El plan también somete a debate de las fuerzas políticas el "desmantelamiento total de la especulación con medicamentos e insumos", unas irregularidades denunciadas por familiares de pacientes graves para mantenerlos en los cuidados intensivos.

La acción abarca abordar otras deficiencias estructurales como la mala calidad del transporte público o los desalojos en asentamientos indígenas y campesinos, así como la defensa de la soberanía en Itaipú y Yacyretá, las hidroeléctricas que Paraguay gestiona con Brasil y Argentina, respectivamente.

(c) Agencia EFE