La izquierda se movilizó a la Plaza de Mayo para rechazar "el ajuste del FMI" y el aporte a las grandes fortunas

LA NACION
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Con una inusual convocatoria en tiempos de pandemia, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores se movilizó con miles de personas a la Plaza de Mayo para rechazar las medidas de ajuste que impulsa el gobierno de Alberto Fernández, como el recorte del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el nuevo cálculo de los haberes jubilatorios. A través de sus referentes, la izquierda cuestionó el avance de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y anticipó la abstención de sus diputados nacionales al proyecto kirchnerista para crear un impuesto a las grandes fortunas.

"En este acto alertamos y denunciamos que estamos frente un operativo político para intentar disimularante la masa del país que se está llevando a cabo un ajuste de características fenomenales e históricas para garantizar al FMI y a los especuladores, a los bancos, a los bonistas que la deuda se le va a pagar a cualquier costo, en lo que el oficialismo y la oposición patronal y derechista de Juntos por el Cambio tienen un acuerdo estratégico",planteó la diputada nacional Romina Del Pla, referente del Partido Obrero.

Y agregó: "Con el proyecto de ley jubilatoria buscan establecer de forma permanente el saqueo, que con la suspensión de la movilidad le sacó 72.000 millones a los jubilados para las arcas del FMI. En plena pandemia, el presupuesto 2021 tiene reducciones en salud, en educación y en política social y no contempla medidas elementales en medio del aumento pavoroso de los precios, del hambre, de la desocupación y de la precarización laboral. Y para ocultar o para distraer de todo esto mandan al Congreso el `aporte solidario`. Es una estafa completa. El 45% de lo que logren recaudar se va en subsidios patronales y a garantizar a las petroleras ganancias exorbitantes y en dólares".

Del Pla y Nicolás Del Caño, otro de los diputados nacionales de la izquierda, se abstendrán a la hora de votar el proyecto kirchnerista para gravar las grandes fortunas. Buscarán imponer un proyecto propio, que anhela con recaudar $15.000 millones y poner en marcha "tierras ociosas".

Néstor Pitrola fue otro de los oradores en la Plaza de Mayo, donde para los organizadores del acto hubo unas 20.000 personas. "El impuesto a las grandes fortunas es una gran farsa para encubrir el recorte del IFE, ATP, las paritarias cero y el 30 por ciento de desocupación. Lo que se recaude es para subsidiar el fracking en Vaca Muerta", dijo Pitrola a LA NACION.

Participaron del acto, además, los dirigentes Eduardo Belliboni, Gabriel Solano, Tatiana Fernández y Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato del Neumático.

Belliboni, que fue uno de los dirigentes que apoyó la toma de tierras en Guernica, señaló: "¿Qué nos deja Guernica? Clarificación política y una nueva agenda nacional de los explotados, la tierra y la vivienda. Guernica marcó a fuego la política del gobierno y para quién gobierna".