Izamal depende de visitantes para vivir

Redacción
·2  min de lectura

El canto de las aves que se posan en su árbol de naranja todos los días y el sol que escarcha su plumaje haciendo sus colores más vivos, vislumbran el arte que plasmará en sus bolsas de henequén las figuras más hermosas captadas por sus ojos, así lo describe María de la Luz Can Lugo, artesana de la ciudad de las tres culturas, como es llamado el Pueblo Mágico de Izamal.

Las flores que también han sido parte de su inspiración, quedan impresas en el tejido que a diario realiza María de la Luz en sus bolsas de henequén, herencia ancestral de las mujeres de su familia.

“En la ventana escucho el canto a las 6 de la mañana, el canto de las aves, como tengo una mata de naranja, sus colores están muy hermosos y a través del sol les da ese color que brilla que parecen como unas escamas como escarchadas, y a mí me gustan los colores vivos y llamativos, es lo que trato de plasmar en mi trabajo, yo me inspiro en las aves y en las flores”, expresó.

María de la Luz, dijo en una entrevista que ofrece para personal del Tren Maya, que empezó a buscar nuevas ideas y tendencias al realizar su trabajo artesanal, ya que en sus inicios bordaba con listón sus bolsas de henequén rústico, pero llegó el momento que escaseo y empezó a comprar telares, así que concluyó que tenía que poner algo más, no solamente una bolsa hecha de algo tan significativo como es el henequén en Yucatán, sino más bien quería plasmar algo propio, y es cuando empieza a bordar las bolsas con punto de cruz hechas a mano con diseños propios.

Hoy, esta artesana Izamaleña, quiere que sus bolsas sean conocidas en los lugares más recónditos, quiere que en cada artesanía que compren los visitantes en este lugar mágico con la llegada del Tren Maya, las sientan como llevarse un pedazo del corazón de cada uno de ellos, que tejen con gran amor y dedicación cada pieza que elaboran:

“El Tren Maya nos va a traer una prosperidad a nuestro pueblo, porque somos como un 60% de la población que dependemos de la economía tanto internacional como nacional, pienso que a través del Tren Maya nos va a traer una prosperidad a nuestro pueblo, porque ahorita no hay ventas, eso nos traería buenas ventas.

“Vendría gente a conocer a nuestro pueblo, un pueblo colorido, un pueblo lleno de vida, pero también un pueblo amable, un pueblo que le brinda su corazón a cada persona que nos viene a visitar, cuando ellos se van nos dejan contentos, y ellos se van contentos porque les damos una artesanía hecha por nuestras propias manos, una artesanía en la que se va un pedacito de nuestro corazón de cada artesano”, afirmó.