Cuando Ivana Trump humilló a Melania y ella no sé quedó callada

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NEW YORK CITY - MAY 10:  Ivana Trump and Donald Trump attend 38th Annual Horatio Alger Awards Dinner on May 10, 1985 at the Waldorf Hotel in New York City. (Photo by Ron Galella/Ron Galella Collection via Getty Images)
Ivana Trump presumía de la buena relación con su exmarido Donald (Photo by Ron Galella/Ron Galella Collection via Getty Images)

La primera esposa de Donald Trump, Ivana Trump, ha fallecido a los 73 años tras lo que apunta a ser un accidente doméstico. Con el caso todavía en manos de los expertos, la policía ha adelantado que podría tratarse de una caída accidental por las escaleras de su apartamento de Upper East Side, en Nueva York.

Con este lamentable sucedo termina la vida de una despampanante modelo que causó sensación décadas atrás y que, además, enamoró al ex Presidente de Estados Unidos, Donald Trump en sus años mozos.

Ivana y Donald estuvieron juntos desde el año 1977 hasta 1992 y se conocían a la perfección. De hecho el propio Trump admite que la seguía llamando en busca de consejos ante ciertas tomas de decisiones y es que, aunque el amor se acabara entre ellos, la amistad perduró y, sobre todo, les unían sus hijos.

Ivana es la madre de Eric, Donald Jr. e Ivanka Trump que hoy todavía están de luto tras la devastadora noticia. La modelo y primera dama fue una mujer sin pelos en la lengua que, aunque también metió la pata con algunos comentarios, no apagaba fuegos sino que más bien los encendía.

Muestra de ello tuvo lugar durante una entrevista en la cual Ivana Trump estaba promocionando su libro “Raising Trump”. Por aquel entonces ya era la exmujer del magnate y, medio en broma medio en serio le tiró un dardo envenenado a su actual esposa, Melania Trump.

En dicha charla para ‘ABC News’ explicó que ella tenía el número directo de la Casa Blanca pero que no llamaba a Donald allí porque sabía que Melania estaba rondando: “No quiero provocarle celos ni nada parecido pero soy la primera esposa de Trump. Yo soy la primera dama”, zanjó entre risas pícaras.

La bromista sentó fatal a Melania que estuvo torpe al hacer un comunicado mediante su representante. Lo lógico es que Melania se hubiese mantenido al margen de lo que dijera Ivana y entonces su comentario habría pasado como un chascarrillo deslenguado típico de ella, pero no, Melania entró al trapo.

Como Ivana dijo que debía ser un rollo vivir en Washington, la portavoz de Melania, Stephanie Grisham, publicó: “Melania adora vivir en Washington y siente un honor enorme al desempeñar el papel de Primera Dama de Estados Unidos. Tiene la intención de utilizar su título para ayudar a los niños, no para vender libros.”

Un ‘zasca’ en toda regla hacia las declaraciones previas de Ivana que, además, fueron calificadas por Melania como “declaraciones sin ningún tipo de fundamento que, lamentablemente, solo pretenden llamar la atención."

Lo que Melania Trump no tuvo en cuenta es que, justamente su respuesta, atraería mucha más atención a la broma de Ivana que, obviamente, iba repleta de intención. Quizá eso la ayudó a vender más libros y es que esta inmigrante checoslovaca mudada a Canadá nunca tuvo reparos en cruzar la línea roja si eso la llevaba al éxito, en este punto, se parece a su exmarido, eso seguro.

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