Italia: Salvini quiere todo el poder y pidió elecciones anticipadas

Elisabetta Piqué

ROMA.- ¿Crisis de gobierno, "rimpasto" (recambio de ministros), elecciones anticipadas a fines de octubre? Todos estos escenarios volvieron a estar a la orden del día hoy en Italia, donde el gobierno populista formado por esa extraña alianza entre la xenófoba y ultraderechista Liga y el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5E) se encuentra en el caos.

En medio de inmensa incertidumbre y la gran mayoría de los italianos ya de vacaciones, lo que en la jerga política suele llamarse "crisis balnearia" -por darse justamente en pleno agosto, un mes comparable al de enero de la Argentina, cuando todo el mundo está en la playa-, comenzó después de una votación, ayer, en la que quedó clara la ruptura de la coalición populista. El M5E perdió una moción en el Senado, en la que la Liga le votó en contra. Y Matteo Salvini, hombre fuerte del gobierno, líder de la Liga y ministro del Interior, que en mayo pasado triunfó en las elecciones para renovar el Parlamento europeo y que desde entonces se ha transformado en el primer ministro "de facto", aprovechó este pasaje parlamentario para decir basta. Y si bien en un principio habló de un "rimpasto" -con la salida de tres ministros "grillini", es decir, del M5E, movimiento creado por el cómico Beppe Grillo-, luego llamó a elecciones anticipadas.

Visiones diferentes

"Italia necesita certidumbre y decisiones valientes y compartidas, es inútil seguir adelante entre negativas, postergaciones, bloqueos y peleas cotidianas. Cada día que pasa es un día perdido y para nosotros la única alternativa a este gobierno es volver a darle la palabra a los italianos con nuevas elecciones", advirtió la Liga, en un comunicado. "Existe la conciencia y asumimos que después de tantas cosas buenas realizadas, desde hace demasiado tiempo sobre temas fundamentales para el país como grandes obras, infraestructuras y desarrollo económico, shock fiscal, energía, reforma de la justicia y relación con Europa, entre la Liga y el M5E hay visiones diferentes", agregó.

Di Maio está cada vez más debilitado en la coalición

El comunicado pareció certificar la muerte de la coalición de gobierno populista, nacida el 1° de junio del año pasado después de que Salvini y Di Maio, también vice primeros ministros, firmaron un extraño "contrato de gobierno". Este fue apadrinado por el desconocido abogado, Giuseppe Conte, que se convirtió en un débil primer ministro-títere. Le toca a él, una figura cercana al M5E, que hoy estuvo cuarenta minutos reunido con el presidente, Sergio Mattarella, tomar cartas en el asunto. Y decidir si, a este punto, debe presentar su dimisión ante el primer mandatario, que luego debería decidir si disuelve las cámaras o intenta poner en marcha un gobierno técnico. O si es mejor dilatar las cosas y negociar para que el gobierno dure un par de meses más, ya que hay citas clave en la agenda, como la aprobación del presupuesto, que necesitan de un Parlamento, a fines de septiembre.

El principio del fin del "matrimonio contranatura" entre la Liga y el M5E en verdad fue el 26 de mayo pasado, cuando Salvini triunfó en las elecciones para renovar el Parlamento europeo, propinándole una derrota histórica a su socio-enemigo, "Giggino" Di Maio. Si bien este en las elecciones nacionales de marzo de 2018 había ganado con el 32% de los votos, en un año el carismático Salvini, que como ministro del Interior le cerró puertos a los desesperados, se peleó con la Unión Europea y recrudeció las leyes contra los inmigrantes y las medidas de seguridad, lo fagocitó. El denominado "capitán", en efecto, duplicó sus votos, cosechando más del 32%, convirtiendo a la Liga en el primer partido del país.

La excusa perfecta

Con Di Maio desde entonces en sus manos, humillado y con peleas diarias, se sabía que la caída del gobierno iba a ser cuestión detiempo. Pero Salvini necesitaba una excusa y ayer, una votación en el Senado se la dio en bandeja.

Para reconquistar algo de consenso entre sus electores, que en los últimos meses vieron como el M5E se vio obligado a aceptar la agenda de la Liga, Di Maio no tuvo mejor idea que presentar una moción en contra del denominado TAV, un antiguo proyecto de infraestructura ferroviara que responde a la sigla de Tren de Alta Velocidad, que unirá la ciudad de Turín, en el noroeste y Lyon, en Francia. El M5E siempre rechazó el TAV, por motivos de impacto ambiental en los Alpes, sobre todo y puso a este tema como uno de sus grandes caballitos de batalla. Pero sus socios de la Liga, el Partido Democrático (PD, de centroizquierda, en la oposición), así como los demás del espectro político, siempre respaldaron este proyecto de alta ingeniería. Al margen de contar con un financiamiento millonario de la Unión Europea, se cree que el TAV significará más empleo, mejores conexiones, intercambios más veloces, mayor comercio.

Como era de esperarse, la moción del M5E para bloquear el TAV -autorizado unas semanas por el primer ministro, Conte-, fracasó sonoramente en el Senado. La Liga votó en su contra junto a los demás partidos de derecha como Forza Italia, Hermanos de Italia, sumando incluso los votos del PD. Algo que dejó en evidencia la ruptura y abrió una virtual crisis de gobierno.

"El voto de ayer sobre el TAV es sólo el último, evidente e irremediable ejemplo de que entre la Liga y el M5E las visiones son distintas", admitió la Liga, que rechazó cualquier hipótesis de un "rimpasto", es decir, de recambio de ministros, para mantener en vida el gobierno bicéfalo y clamó por elecciones anticipadas.

En manos del pueblo

Si bien ayer, luego de una reunión con Di Maio, trascendió que Salvini le había dado un ultimátum y pedido la cabeza de tres ministros de su partido -Danilo Toninelli, de Infraestructras y el principal detractor del TAV; Giovanni Tria, de Economía; y Elisabetta Trenta, de Defensa-, poco más tarde "el capitán" negó todo. En un comicio en Sabaudia, localidad balneraria al sur de esta capital, histriónico y directo como siempre, Salvini reconoció que "en los últimos meses algo se ha roto" con el M5E. "No me intersan los 'rimpasti' (recambios de ministros)", agregó. "Es como en un matrimonio que si pasa más tiempo peléandose que haciendo el amor, es mejor que se mire a la cara y tome una decisión, como personas adultas. Si hay algún problema, hay que resolverlo enseguida. Nuestro destino está en manos del pueblo", añadió, graficando su decisión de ruptura.

La movida de Salvini, que por SMS pidió a sus huestes que no se fueran "demasiado lejos" de vacaciones, trastornó la agenda de los últimos días laborables de los parlamentarios. Conte suspendió la tradicional conferencia de prensa de fin de año -prevista para hoy- y Mattarella retrasó su viaje a la residencia veraniega de Castelporziano ante la eventualidad, poco probable, por cierto, de una crisis en medio del Ferragosto. Aunque nada es imposible.