Italia preocupada por el aumento de sarampión

Hasta ahora, solo tres vacunas infantiles eran obligatorias en Francia: contra la difteria, el tétanos y la poliomielitis (DPA/AFP/Archivos | Lukas Schulze)

El número de casos de sarampión registrados en Italia desde inicios de este año ha aumentado en forma considerable, fenómeno que preocupa a las autoridades sanitarias debido a la resistencia de los padres a aplicar la vacuna.

Según el ministerio de Salud, en los primeros tres meses del 2017 se registraron 700 casos, mientras en todo el 2016 los infectados fueron 844.

La mayoría de los pacientes son adultos jóvenes (15-39 años) y residen en las ciudades desarrolladas como Turín, Roma, Milán y Florencia.

Para el ministerio, el virus se propaga más fácilmente entre la población que no ha sido vacunada.

En los últimos decenios el número de padres contrarios a la vacunación ha crecido, pese a la "evidencia científica", según las autoridades.

El ministerio considera que es la única medida eficaz para prevenir la enfermedad. Tanto los servicios públicos como gubernamentales facilitan el acceso a la vacuna, que aunque gratuita no es obligatoria.

Después de haber cubierto a más del 90% de la población, la tasa de niños vacunados en la península hace dos años se redujo al 85,3%, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un umbral del 95% para evitar la circulación de ese virus altamente contagioso.

Generalmente benigno, el sarampión puede causar complicaciones mortales.

El último brote importante registrado en Italia fue en 2002 y causó la muerte de 15 personas sobre 18.000 infectados.

De acuerdo con el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), Italia es uno de los seis países de la Unión Europea donde el sarampión es endémico junto con Bélgica, Francia, Alemania, Polonia y Rumania.