Italia autoriza a barco con 89 migrantes atracar en puerto

Migrantes muestran carteles pidiendo ayuda desde la cubierta del barco Geo Barents de bandera noruega operado por el grupo Médico sin Fronteras, en el puerto de Catania, en Sicilia, Italia, el lunes 7 de octubre de 2022. (AP Foto/Salvatore Cavalli) (ASSOCIATED PRESS)

MILÁN (AP) — Después de esperar en el mar durante días, el grupo humanitario alemán Mission Lifeline informó el lunes que Italia autorizó el ingreso de su barco de rescate de migrantes con 89 personas a bordo al puerto de Reggio Calabria.

El barco Rise Above, de 25 metros (80 pies) de eslora, entró en aguas italianas el fin de semana sin el consentimiento de las autoridades debido a mares embravecidos por tormentas, luego de rescatar a 95 personas en el Mediterráneo central. Seis fueron evacuadas en el mar debido a emergencias médicas.

“Estamos aliviados de que la espera en alta mar haya terminado. La situación a bordo se ha vuelto más y más crítica en los últimos días y horas”, dijo la portavoz de Mission Lifeline, Hermine Poschmann. “Esperamos que las autoridades italianas les den a todos acceso a un procedimiento de asilo conforme a la ley y que las personas no tengan que permanecer en nuestro barco más tiempo del necesario”.

Italia se ha negado a dar puerto seguro a los barcos de rescate de migrantes, y ha adoptado una línea dura con las organizaciones no gubernamentales que operan en el Mediterráneo central. Las autoridades sólo permiten desembarcar a personas vulnerables. Las autoridades italianas insisten en que los barcos deben regresar a aguas internacionales con quienes no sean considerados vulnerables.

El gobierno de ultraderecha de la primera ministra Giorgia Meloni insiste en que los países cuya bandera enarbolan los barcos humanitarios se hagan cargo de los migrantes y que la carga no debe sólo recaer en Italia.

Poschmann dijo que Mission Lifeline ha pedido al gobierno de Alemania que acepte a más personas.

Otros dos barcos gestionados por ONG están atracados en Catania, uno con 35 personas que Italia no permite que desembarcaquen, y el otro con 214 personas. Ambas naves se niegan a zarpar, argumentando que, bajo las leyes internacionales, todas las personas rescatadas en el mar son vulnerables y tienen derecho a un puerto seguro.