Entre Israel y Palestina la paz no está cerca: David Grossman

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CIUDAD DE MÉXICO, enero 28 (EL UNIVERSAL).- El escritor israelí David Grossman aseguró que es muy noble la idea de "Un estado dos pueblos", pero no parece que sea posible para alcanzar la paz entre Israel y Palestina; el narrador que la mañana de este jueves sostuvo un encuentro con la prensa a propósito de la publicación de su nueva novela La vida juega conmigo (Alfaguara, 2021), que narra la vida de tres mujeres de distintas generaciones.

"No parece posible que dos pueblos que se han demonizado durante más de un siglo puedan crear unidad y puedan convertirse en un único estado político; esto quizás puede ocurrir después de muchos años de paz, pero la paz no está cerca, solamente hay muchos agentes de guerra y son pocos los agentes los de paz", señaló el narrador nacido en 1954 en Jerusalén.

El autor israelí ganador del Man Booker Prize y firme candidato al premio Nobel, aceptó ser muy crítico del gobierno israelí, pero ve con buenos ojos la propuesta de que Israel tenga aliados en la zona. "Nosotros vivimos en una zona violenta, hostil para Israel, que nos niega derechos civiles y pensé que estos tratados de paz con estos países vecinos son importantes porque legitiman al país".

Dijo que este convenio es importante porque es fundamental que los países vecinos tengan cada vez menos prejuicios sobre Israel y también que los israelíes conozcan otros ciudadanos árabes de estas naciones y "que podamos cuestionar nuestros prejuicios, pero estos tratados no son suficientes, tenemos que llegar a la paz con los palestinos, esta es la verdad fundamental y crucial, este es el reto que nosotros los israelíes tenemos".

En una rueda de prensa virtual, el narrador y periodista que es autor de novelas como La vida entera y Delirio dijo que israelíes y palestinos tienen que llegar a un tratado de paz como seres humanos.

"Llevamos sufriendo por este conflicto muchísimo tiempo, hay mucha gente que ha perdido la vida. Pensar que esta ocupación lleva 53 años, y que ninguno de los dos bandos piensa en ponerle fin a esto es terrible para nosotros y para ellos, uno no puede ser ocupador y ocupante, o estar ocupado y ser ocupador durante 53 años, aunque los órganos personales, políticos y de gobierno sean capaces de mantenerlo", afirmó el narrador.

Grossman aseguró que él escribe bastante en esta nueva novela sobre gente que ha sufrido grandes pérdidas y vivido muchos desastres, "todo esto deja una herida, un trauma profundo; escribir sobre estas heridas, no es que yo perdone u olvide algunos traumas profundos, ¿cómo lo haría?, pero me interesa mucho hablar sobre cuál es el lugar del trauma para poder liberarnos".

La vida juega conmigo, novela que ha ocupado el número uno de los más vendidos en Italia e Israel y que llegará a las librerías mexicanas en abril de este año, relata la convulsa vida de tres mujeres valientes y complejos de una misma familia.

En esa novela donde David Grossman explora las relaciones maternofiliales, alentaron la charla donde el autor habló de identidad, memoria, historia, literatura y escritura, y dijo que "una de las recompensas de escribir, es que descubrimos una capa humana y lego descubrimos de que hay otras capas humanas dentro de esa capa".