Israel bombardea Gaza y Netanyahu afirma que la fase "intensa" de la guerra contra Hamás está por terminar

Mapa del sur del Líbano y del norte de Israel, localizando el aeropuerto de la capital libanesa, Beirut (Nalini LEPETIT-CHELLA)
Mapa del sur del Líbano y del norte de Israel, localizando el aeropuerto de la capital libanesa, Beirut (Nalini LEPETIT-CHELLA)

Israel bombardeó este lunes Gaza, al día siguiente de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmara que la fase "intensa" de la guerra contra Hamás está por terminar en Rafah, en el sur del devastado territorio palestino.

"La fase intensa de los combates contra Hamás está a punto de terminar", declaró Netanyahu en la cadena israelí Channel 14, en su primera entrevista con medios locales desde el inicio de la guerra contra el movimiento islamista palestino Hamás el 7 de octubre.

El primer ministro israelí, que se enfrenta a crecientes presiones internas y externas, matizó que esto "no significa que la guerra esté por terminar, sino que la guerra en su fase intensa está por terminar en Rafah".

Los soldados israelíes lanzaron a inicios de mayo una ofensiva terrestre en Rafah, situada en el extremo sur de la Franja de Gaza y donde decenas de miles de palestinos se habían refugiado de los combates en otras zonas del territorio.

La localidad fue blanco el lunes de disparos de artillería. También se registraron bombardeos en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro, y en el barrio Zeitun de Ciudad de Gaza, en el norte, donde hubo combates, según testigos.

"Ya no hay agua ni comida. Estamos totalmente atrapados", relató Haitham Abu Taha, un palestino que regresó a Rafah.

Netanyahu, al frente de una coalición de partidos de derecha y extrema derecha, indicó al ser preguntado por la posguerra en Gaza, que Israel mantendrá "el control militar en un futuro próximo".

Netanyahu afirmó este lunes ante el Parlamento que está "comprometido con la propuesta israelí" que fue aprobada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para un cese el fuego, pero afirmó que su país no va a poner fin a la guerra hasta que no haya "eliminado a Hamás".

El plan expuesto a finales de mayo por Biden, que lo presentó como una iniciativa israelí, prevé un alto el fuego de seis semanas acompañado de una retirada israelí de las zonas densamente pobladas de Gaza, la liberación de algunos rehenes, a cambio de palestinos presos en Israel.

Esta hoja de ruta busca establecer un alto el fuego "permanente" en una fase posterior, supeditado a que Hamás "respete sus compromisos".

Hamás, que gobierna el estrecho territorio desde 2007, insistió que cualquier acuerdo para una tregua debe incluir "un cese el fuego permanente y una retirada completa" de las tropas israelíes de Gaza, algo que Israel rechaza.

- "Habrá guerra" -

El conflicto estalló cuando comandos de Hamás irrumpieron en el sur de Israel y mataron a unas 1.195 personas, la mayoría civiles, según un recuento de la AFP a partir de datos oficiales.

También secuestraron a 251 rehenes, de los que 116 siguen retenidos en Gaza, y entre los cuales 42 habrían fallecido, según el ejército israelí.

En respuesta, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre en Gaza, que ya ha dejado 37.626 muertos, sobre todo civiles, según el Ministerio de Salud del territorio.

El ejército israelí y el Foro de las Familias de Rehenes confirmaron este lunes la muerte de un militar beduino que falleció el 7 de octubre durante el ataque de Hamás y cuyo cadáver fue llevado después a Gaza.

El gobierno israelí está confrontado a la presión de multitudinarias manifestaciones para exigir elecciones anticipadas y el regreso de los rehenes.

Durante la entrevista, Netanyahu detalló que "tras el final de la fase intensa" en Rafah, Israel podrá "redesplegar algunas fuerzas hacia el norte", en la frontera con Líbano, donde sus tropas mantienen cruces de disparos casi diarios con el movimiento islamista Hezbolá, aliado de Hamás, casi desde el inicio de la guerra en Gaza.

Las tensiones obligaron a decenas de miles de habitantes a abandonar sus hogares en ambos lados de la frontera.

"Habrá guerra", afirma Helene Abergel, una habitante de Kiryat Shemona que dejó su hogar en el norte de Israel y vive en un hotel en Tel Aviv.

- Saqueos y contrabando en Gaza -

El ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, está en Washington para una visita "crucial" y se reunió con el jefe de la CIA, Bill Burns. Además tiene previstos encuentros con el secretario de Defensa Lloyd Austin y el jefe de la diplomacia Antony Blinken.

"Me gustaría enfatizar que el compromiso principal de Israel es devolver a los rehenes, sin excepción, a sus familias y hogares", dijo Gallant antes de comenzar las reuniones.

Además de la ofensiva militar, Israel impuso un asedio en Gaza que impide la entrada de comida, combustible, agua y medicamentos.

La ONU ha alertado repetidamente de los riesgos de hambruna que enfrentan los 2,4 millones de habitantes de la franja.

El "colapso del orden civil" en Gaza ha derivado en saqueos y contrabando que "impiden" la entrega de ayuda humanitaria, denunció el lunes Philippe Lazzarini, el jefe de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos.

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