Israel aumenta restricciones al ingreso a Margen Occidental

·4  min de lectura
Mujeres palestinas cruzan un puesto de control israelí en Ramala (Cisjordania) para rezar en la mezquita Al-Aqsa de Jerusalén el 29 de abril del 2022, durante el Ramadán. (AP Photo/Oded Balilty, File) (ASSOCIATED PRESS)

JERUSALÉN (AP) — Si estando en Tierra Santa decide visitar a su novia palestina, deberá notificar a los militares israelíes en los 30 días previos. Así dice la página 30 de un documento de 97 páginas detallando la nueva política del COGAT, el órgano militar a cargo de los asuntos civiles en la Margen Occidental.

La política, que entra en vigor más adelante este año, dice que “el inicio de una relación” es cuando se comprometen, se casan o empiezan a convivir.

El documento fija nuevas restricciones a los extranjeros que se casan con palestinos o que van a Cisjordania a trabajar, a hacer de voluntarios, estudiar o enseñar, extendiendo el control que los militares israelíes ejercen desde hace casi 55 años en todos los aspectos de la vida palestina. Las reglas no se aplican a las personas que visitan Israel ni en los más de 130 asentamientos judíos que hay en la Margen Occidental.

“Es escandaloso que los militares israelíes piensen que pueden controlar la sociedad palestina a este nivel, decidir quién puede enseñar en una universidad, quién puede contar con voluntarios extranjeros”, declaró Jessica Montell, directora de la agrupación israelí de derechos humanos HaMoked.

Esa organización acudió a los tribunales planteando objeciones a la política, tras lo cual las autoridades israelíes demoraron del 20 de julio a principios de julio la puesta en vigor de las nuevas normas.

La política podría generar malestar en Estados Unidos, que se resiste a sumarse a un programa de exención de visas con Israel, en parte porque Israel trata a los palestino-estadounidenses distinto que a los demás ciudadanos de Estados Unidos. El Departamento de Estado dijo que estaba estudiando la nueva política y “hablando con las autoridades israelíes para comprender su funcionamiento”.

COGAT dijo que las nuevas reglas formalizan procedimientos en marcha y amplían “la cantidad de fines aceptados para ingresar al área”. Añadió que son parte de un programa piloto que lleva dos años y que “algunas partes” ya están siendo reconsideradas.

Israel capturó la Margen Occidental en la guerra de 1967, mientras que los palestinos quieren que ese territorio sea parte de un estado palestino futuro.

La nueva política habla de Judea y Samaria, los nombres bíblicos preferidos por los nacionalistas israelíes, incluido el primer ministro Naftali Bennett, que consideran esas tierras parte de la patria histórica del pueblo judío.

Los palestinos del exterior que deseen visitar Cisjordania deberán dar los nombres y números de los documentos de identidad de familiares y decir si tienen propiedades en la Margen Occidental o piensan heredarlas. Hay quienes temen que esto sea usado para confiscar tierras.

“Pueden usar la información para robarte tu propiedad”, expresó Ahmed Abofoul, abogado internacional que trabaja con la organización de derechos humanos Al-Haq.

Según la política, se admitirá un máximo de 100 profesores visitantes por año y 150 estudiantes.

Disertantes invitados deberán convencer a un oficial israelí de que “hacen un aporte académico importante”.

En el 2020, 366 estudiantes y profesores europeos estudiaron o enseñaron en la Margen Occidental a través del programa de intercambio Erasmus+ de la Unión Europea. Más de 1.800 israelíes estudiaron en Europa con el mismo programa ese año.

Casi todos los extranjeros, incluidos los del sector privado, tendrán que irse después de 27 meses y dejar pasar nueve meses antes de pedir autorización para regresar. En total podrán pasar no más de cinco años en el territorio, lo que implica que es prácticamente imposible conseguir empleo a largo plazo.

Los voluntarios pueden permanecer 12 meses y luego esperar un año para volver.

La Universidad Birzeit, uno de los principales centros de estudio de Cisjordania, dijo que esto “pone a las universidades palestinas bajo sitio y las priva del control básico de las decisiones académicas”.

Las normas no se aplican a las instituciones israelíes, incluida la Universidad Ariel, que tiene un gran centro en la Margen Occidental.

La nueva política complica más todavía la situación ya de por sí precaria de miles de extranjeros que se casaron con palestinos de la Margen Occidental y que podrían ser separados de sus familias en cualquier momento.

Israel, que controla el registro de la población, rara vez aprueba solicitudes de residencia tramitadas a través de la Autoridad Palestina, que gobierna partes de la Margen Occidental.

Bajo las nuevas reglas, la mayoría de los esposos extranjeros podrán entrar a la Margen Occidental con permisos por tres o seis meses. Luego deberán salir por seis meses.

Morgan Cooper, nacida en California, lidia con este sistema desde hace casi 20 años, primero como profesora y luego como esposa de un palestino, con dos hijos. Pidió la residencia hace cinco años y medio, y todavía no le respondieron. Consigue visas temporales para permanecer con su familia.

Viajar no es fácil. Surgen todo tipo de problemas, como demoras, cambios de vuelos de último minuto y quedar varado en Jordania. El regreso nunca está garantizado.

“Te acostumbras a la ocupación, pasa a ser algo normal”, manifestó. De lo contrario, “te abruma la injusticia, lo absurdo y la crueldad”.

“La maquinaria de la ocupación israelí cambia constantemente su forma de operar y las reglas rara vez son publicadas, nunca están claras”.

En varias ocasiones, las autoridades de inmigración israelíes le sugirieron que ella y su familia se radiquen en Estados Unidos. Los palestinos dicen que ese es el propósito de las reglas: obligarlos a irse.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.