Islas como Vanuatu más expuestas a consecuencias de cambio climático

Vista aérea de los daños causados por el ciclón Pam en las afueras de la capital de Vanuatu Port Vila, el 15 de marzo de 2015 (CARE/AFP | Tom Perry)

Los pequeños estados insulares como Vanuatu, más expuestos que otros a ciertas consecuencias del calentamiento climático, como la mayor intensidad de los ciclones o la subida del nivel del mar, están decididos a hacerse oír en las negociaciones internacionales sobre el clima. "Estos territorios forman parte de los lugares más vulnerables", ante el ritmo inédito del cambio climático, recordó la climatóloga Valerie Masson-Delmotte, tras el paso devastador del ciclón Pam, que dejó 24 muertos en Vanuatu. "Dada la elevación del nivel de los mares prevista durante todo el siglo XXI (...), los sistemas costeros y las zonas de baja altitud estarán cada vez más expuestas a impactos negativos, como la sumersión, la inundación y la erosión de las costas", estima el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en su último informe. Según la geógrafa Virginie Duvat-Magnan, quien participó en los trabajos del IPCC, alrededor de cuatro millones de personas viven actualmente en una isla coralina de menos de 1 km2 y de una altura máxima de tres metros por sobre el nivel del mar. En algunas de estas islas, esta altura máxima es de sólo un metro. Así, algunos archipiélagos, como Kiribati y Tuvalu en el Pacífico o las Maldivas en el Índico, podrían desaparecer completamente, si no se actúa contra el cambio climático. Según el escenario más optimista del IPCC, el aumento global de las temperaturas oscilaría entre 0,3 y 1,7ºC antes de finales de siglo, lo cual implicaría una subida de entre 26 y 55 cm del nivel del mar en 2100 con respecto al promedio 1986-2005. El escenario más pesimista apunta a un calentamiento de entre 2,6 y 4,8ºC, que implicaría un subida del nivel del mar de 45 a 82 cm. Además, las islas, que suelen depender de la pesca, también sufren la acidificación de los océanos, la cual reduce los recursos marinos, agrega Masson-Delmotte. Meses antes de la cumbre de París de este año bajo la égida de Naciones Unidas en la que se intentará alcanzar un acuerdo mundial para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 2ºC, los estados insulares intensifican sus esfuerzos para que los países participantes actúen concreta y ambiciosamente. En noviembre, las Seychelles instaron a los pequeños estados insulares, especialmente vulnerables al cambio climático, a unirse para pesar en las negociaciones internacionales sobre el clima con el objetivo de que ninguno desaparezca por una subida del nivel del mar. "El cambio climático es la principal amenaza de nuestra época", aseguró el presidente seychellense, James Michel, durante la cumbre organizada en este archipiélago del océano Índico por la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS), de la que también forman parte Cuba o la República Dominicana. "No disponemos de las últimas tecnologías para adaptarnos al problema" ni tampoco de "la capacidad económica para imponer sanciones a los culpables" del calentamiento, dijo Michel, para quien no se puede "aceptar la desaparición de ninguna isla por la subida del nivel del mar".