La isla tropical china de Hainan hace su agosto en un diciembre sin contagios

Agencia EFE
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Sanya (China), 18 dic (EFE).- Una estatua de 108 metros de la diosa budista de la Piedad da la bienvenida a los cientos de miles de turistas que peregrinan a las playas de la isla tropical china de Hainan que, sin casos de covid desde hace seis meses, ha hecho su agosto en diciembre.

Según el portal de viajes Qunar, el número de turistas que visitó la isla en los dos últimos meses creció un 30 %, y se espera que las llegadas durante las venideras vacaciones del Año Nuevo Lunar, que empieza en 2021 el 12 de febrero, aumenten un 50 %.

Son predicciones que, no obstante, tienen sus riesgos: dos turistas y decenas de contactos cercanos acabaron recientemente en cuarentena en la ciudad de Sanya, en el sur de la isla, después de que hubiesen cenado con un caso asintomático en la ciudad de Xian, en el noroeste de China, antes de viajar a Hainan.

Las autoridades de la isla aseguraron a Efe que Hainan lleva más de 300 días sin casos y que se han tomado medidas adicionales de prevención para evitar disgustos: "Ha habido algunas cancelaciones, pero nuestro estatus como el destino turístico más deseable para los turistas chinos y extranjeros permanece estable".

PUEBLOS PARA SURFEAR, TENDENCIA ENTRE EXTRANJEROS

Aunque la isla fija su mirada en el mercado nacional, al margen de los habituales turistas rusos, que ahora no pueden ir, este año son muchos los extranjeros residentes en China que, ante la dificultad de viajar a otros países, han optado por la conocida como "Hawái de China".

"Si se trata de turismo de playa, el Sudeste Asiático me parece más atractivo. He venido por la pandemia, claramente", comenta a Efe el arquitecto español Alejandro Crivellari, que trabaja en Pekín.

Crivellari ha decidido no salir de China ante los obstáculos que entraña regresar al gigante asiático, cuyas fronteras permanecen prácticamente cerradas como medida preventiva contra la covid.

"Hainan ofrece muchas facilidades al turista, pero se echa de menos un poco de margen para la aventura. Hacen falta más alternativas al 'turismo de resort'", señala.

Él ha aprovechado para aprender a surfear en el pueblo de Houhai, tendencia al alza entre los extranjeros que visitan la isla.

LOS CHINOS PREFIEREN EL LUJO

Los chinos que viajan a Hainan son "aves invernales"; es decir, llegados desde las gélidas regiones septentrionales para huir del frío hasta en un 71 % del total, según un informe de tendencias turísticas de Airbnb sobre el mercado naciónal.

Sin embargo, ellos prefieren los lujosos complejos hoteleros construidos en los últimos años por el 'boom' del turismo.

En playas de Sanya como la popular de Dadonghai, chiringuitos y karaokes callejeros amenizan la velada a los viandantes, mientras algunas parejas se hacen fotos de boda con un fondo paradisíaco.

Los más pudientes, por su parte, apuran sus mariscadas en los 'resorts' de moda y reservan travesías en veleros, yates y cruceros.

Pero el tirón entre el público local está en las tiendas libres de impuestos, cuyas ventas superaron los 12.000 millones de yuanes (alrededor de 1.830 millones de dólares) solo entre el 1 de julio y el 31 de octubre de este año, un aumento del 214,1 % interanual, según datos aduaneros recogidos por la cadena estatal CCTV.

¿El secreto? Introducir este año una nueva política para aumentar la cuota de compras 'duty free' hasta los 100.000 yuanes (unos 15.275 dólares) anuales por persona, fenómeno que, sin embargo, ha provocado trapicheos, con sanciones a más de 700 personas este año por irregularidades como "revender productos a terceros en el mercado nacional", según CCTV.

EL PRECIO DEL DESARROLLISMO

El desarrollismo en la isla ha provocado también la agonía de los antiguos pueblos de pescadores como el del distrito de Jiyang en Sanya, donde pueden verse las ruinas de los antiguos edificios donde antes residían sus habitantes.

Unas pintadas anuncian la fecha en los que se ordenó su derribo antes de ser trasladados a complejos residenciales.

"En el Hainan que yo conocí de niña había cortes de electricidad, pero también creo que entonces teníamos mucha más libertad y menos estrés", señala a Efe Zhang Qi, natural de la isla, de 26 años.

La llegada del turismo ha supuesto, confiesa, más oportunidades aunque "el coste de vida es mucho más elevado que antes".

Su lamento contrasta con las ambiciones de las autoridades, que planean convertir Hainan en un puerto de libre comercio donde las multinacionales establezcan sedes regionales.

El objetivo, transformar la isla, de 35.000 metros cuadrados y 9,5 millones de habitantes, en un enclave estratégico en los sectores del turismo y el comercio.

Y los planes no se detienen ahí: en su afán por promocionar este destino, se celebra en Sanya desde hace tres años un Festival Cinematográfico con Jackie Chan como embajador promocional, y en Boao el foro homónimo, encuentro de líderes económicos y políticos apodado como el "Davos Asiático".

Jesús Centeno

(c) Agencia EFE