Isla de los Estados: con drones, buscan retratar la “vida íntima” de especies en riesgo

Laura Borsellino
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Pingüinos de penacho amarillo, una de las especies que habitan la Isla de los Estados
Andrea Raya Rey (CADIC)

Solo 24 kilómetros separan a la Isla de los Estados de Tierra del Fuego, atravesando el estrecho de Le Maire. “Allí hubo infinidad de naufragios, fue explotada por cazadores de lobos marinos y recolectores de huevos de pingüinos que llevaron a la extinción a la colonia del pingüino rey y recién ahora algunos individuos están tratando de reestablecerse. El clima es tan difícil, hay mucho viento y tiene unos fiordos impresionantes”, cuenta Andrea Raya Rey, bióloga que lidera el equipo del Laboratorio de Ecología y Conservación de Vida Silvestre del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic)-Conicet, que estudia la fauna de la isla desde hace unos 25 años. Y en su última investigación incluyeron drones para lograr una mirada más exhaustiva sobre el comportamiento de las especies.

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El equipo se enfoca en el análisis de las aves y mamíferos marinos nativos y en el impacto de la fauna exótica que fue introducida en la isla en tiempos de los cazadores de lobos marinos. Allí habita una colonia muy grande del pingüino de penacho amarillo, una especie subantártica que ha disminuido su población en casi 80% en los últimos 70 años y se encuentra clasificada en peligro localmente.

Para las primeras investigaciones, usaron GPS y sensores de profundidad y temperatura. De ese modo, conocieron de qué y dónde se alimenta la fauna local. También hicieron análisis de largo plazo para saber cómo el cambio climático y las variaciones en la temperatura del mar afectan a la supervivencia y mortalidad de especies. Como explica Raya Rey: “Conocer cuántos animales hay y las tendencias poblacionales, realizando censos a intervalos regulares es importantísimo para ver qué le pasa a esas poblaciones, cómo se desenvuelven y detectar tempranamente si existen problemáticas relevantes para su conservación”

En la última campaña, con apoyo de Wildlife Conservation Society (WCS ), el Antartic Research Trust y el Conicet, se valieron de drones capaces de enfrentar los tremendos vientos de la Isla. “Pudimos censar las dos colonias de pingüinos penacho amarillo y la del petrel gigante, la colonia incipiente del pingüino rey y a los cormoranes imperiales y obtuvimos mucha más información. Con esta tecnología que tiene tan buena resolución, podemos analizar qué hay y cuánto hay de toda la fauna y de toda la isla”, detalla la bióloga.

Los hábitos de los pingüinos, en la mira de los investigadores
Andrea Raya Rey (CADIC)


Los hábitos de los pingüinos, en la mira de los investigadores (Andrea Raya Rey (CADIC) /)

Anteriormente, para los censos usaban imágenes satelitales, fotografías y modelos matemáticos, pero, para algunas especies, era necesario acercarse demasiado. Con los drones notaron que los animales no se mostraban molestos y, además, pudieron alcanzar sitios inaccesibles y captar imágenes que aportaron muchísima información. “Es como ir volando y poder conocer como si fueses un ave. Es fundamental trabajar con drones y cámaras trampas que nos dan un montón de datos sin el menor disturbio” describe.

Así pudieron adentrarse sin molestar y conocer detalles de la “vida íntima” de especies como el carancho austral, el cormorán imperial y los pingüinos de penacho amarillo y de Magallanes. Por medio de estas tecnologías pueden saber cuándo llegan a sus nidos, cuánto tiempo les lleva criar a sus pichones y la duración de los viajes en búsqueda de alimento. Toda esa información es analizada mediante modelados espaciales y datos ambientales y oceanográficos para ver cómo inciden las cuestiones climáticas y antrópicas para luego generar las herramientas necesarias para el manejo de las poblaciones de las aves marinas.

Las áreas marinas protegidas y el manejo de especies exóticas introducidas son las herramientas prioritarias para conservar las especies en esta región. “El pingüino penacho amarillo está con una seria amenaza, el petrel gigante está disminuyendo su población en la isla por animales introducidos y su efecto en el hábitat y la captura incidental en pesqueros de palangre, además del cambio climático y las especies introducidas. Ahora empezamos a estudiar la incidencia de los micro y macro plásticos. Si bien aún no sabemos cuánto los afecta, es una amenaza potencial y entre todas, hacen sinergia” concluye la bióloga.

En la investigación y conservación en Isla de los Estados trabajan, además del equipo de del Cadic-Conicet, la Secretaría de Ambiente de la provincia de Tierra del Fuego, Parques Nacionales y personal de la Armada Argentina que brinda apoyo logístico, más organizaciones internacionales como WCS y expertos en pingüinos de Unión Internacional para el Cuidado de la Naturaleza (IUCN).