La isla fantasma que arrebató a México sus aspiraciones petroleras sobre el Golfo de México

Mapa de los Estados Unidos de México, publicado el 31 de diciembre de 1845, en el que aparece Isla Bermeja. (Captura de Pantalla Wikipedia. Imagen dominio público)

De todo se ha dicho sobre la desaparición de un diminuto territorio rojizo insular que una vez fue registrado en los mapas frente a la Península de Yucatán.

Que si quedó sumergida por la elevación de los mares por el calentamiento global, que si la arrasó un poderoso huracán, que si la desintegró la CIA, dicen las explicaciones de por qué ya nadie puede encontrar a la legendaria Isla Bermeja.

El interés de los mexicanos por el misterioso lugar va más allá de la investigación histórica. La ubicación del desvanecido islote coincide con importantes yacimientos petroleros que en la actualidad son explotados de manera exclusiva por Estados Unidos. Si Isla Bermeja llegara a aparecer concedería a México derechos sobre la explotación de hidrocarburos en ultramar.

Algunos se preguntan si la isla en realidad existió, mientras otros piensan que es imposible que hubiese sido una invención de un explorador confundido porque aparece en decenas de cartas de navegación y publicaciones oficiales en los últimos cinco siglos.

Registros de la isla colorada

El cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz fue uno de los primeros en mencionarla, alrededor del 1539, en el Islario general de todas las islas del mundo, encargado por el Rey Carlos V y culminado durante el reinado de Felipe II.

En la sección dedicada a las islas de la Península de Yucatán, en la  página 335, Santa Cruz escribió "esta otra dicha isla es la Bermeja por parecer de lexos de tal color; todas estas isletas están deshabitadas y no son de provecho”.

Mención a Isla Bermeja en el Islario general de todas las islas del mundo, publicado en 1535 por el cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz. (Captura de pantalla del documento digitalizado).

El cartógrafo portugués Gaspar Viegas habría mencionado a Isla Bermeja en 1535 en un mapa preservado en el Archivo de Estado, en Florencia, Italia. Otra referencia explícita de la época la realizó Alonso de Chaves en la carta de navegación Espejo de Navegantes, publicada en 1586, considerado una obra excepcional porque ofrecía instrucciones teóricas y prácticas para ser pilotear una embarcación por los mares explorados hasta el siglo XVI. Chaves describió a Bermeja como "un pequeño islote que se rojo a lo lejos"

La ubicación aproximada de Isla Bermeja en los mapas era 22 grados, 33 minutos de latitud norte y 91 grados, 22 minutos de longitud oeste. Además de su color, los documentos ofrecían detalles sobre su tamaño y aspecto. En el siglo XVII se dijo que era una isla maderera de unos 80 kilómetros cuadrados, que albergaba gran cantidad de aves.

La primera vez que la isla desapareció de los mapas fue en 1772 y luego aparecía de manera intermitente hasta que con el paso del tiempo fue excluida de los registros cartográficos.

Al día de hoy hay quienes aseguran que se trata de una "isla fantasma", como se le conoce a los territorios insulares que aparecen en la cartografía histórica durante siglos hasta que se confirma su inexistencia. 

La conspiración

Muchos parecían estar de acuerdo con esta teoría, hasta que  el senador mexicano José Ángel Conchello Dávila aseguró que la isla existía pero que había que encontrarla.

Cochello alegó que al determinar su ubicación exacta, México podría ampliar sus límites territoriales hacia el Golfo de México y asegurar los derechos de explotación de miles de millones de barriles de petróleo y otros minerales de la nueva Zona Económica Exclusiva.

El congresista llegó a acusar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de destruir deliberadamente la isla para anular cualquier reclamo de México en el golfo.

Sus señalamientos continuaron hasta que murió en un accidente de tránsito en 1998. Meses antes, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y su homólogo mexicano, Ernesto Zedillo, firmaron el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, que zanjó de manera definitiva la repartición limítrofe del Golfo de México.

Sigue la búsqueda

Pero la duda sobre la isla desaparecida continuó en la cabeza de los mexicanos. En 2009, zarparon 3 expediciones para encontrar a Isla Bermeja o al menos dar una respuesta lógica sobre cómo se desvaneció en el mar.

Una de estas misiones fue el buque Justo Sierra de la Universidad Nacional Autónoma de México zarpó de Veracruz con un equipo multidisciplinario, para analizar la zona donde habría existido la isla pero no encontraron nada, ni en el fondo ni en la superficie.

"Primero, descartaron que el nivel del mar hubiera aumentado y hundido la isla, pues la profundidad en la zona es de mil 472 metros. Después, analizaron la edad del suelo marino y determinaron que, en esa ubicación, no ha existido ninguna isla en más de 5 mil 300 años", describió la publicación Animal Político.

La segunda expedición fue realizada en el buque de la armada Rio Tuxpan, con patrocinio de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Luego de recorrer 1.500 kilómetros, el equipo de científicos concluyó que la existencia de Isla Bermeja y la cadena de islas llamadas Negrillos fue un error cartográfico que se extendió en el tiempo.

El tercer viaje exploratorio fue financiado por la Televisión Azteca y tampoco dio resultados. La travesía fue documentada en un programa de televisión que comparó el misterio de la Isla Bermeja con las increíbles desapariciones del Triángulo de la Bermuda.

Y si el islote rojizo nunca existió en realidad, su leyenda sigue viva y sus hipotéticas coordinadas están registradas para la historia en Google Maps.

Esa sería la ubicación de la Isla Bermeja si se colocan sus coordenadas en Google Maps. (Captura de pantalla).