Irlanda: por una ola de ataques, peligra un importante cementerio prehistórico

LA NACION
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El cementerio Carrowkeel, ubicado en el sur del condado de Sligo, Irlanda, sufrió una ola de ataques y vandalismo "nunca antes vista". El lugar es uno de los monumentos nacionales del país, ya que las tumbas datan de la era neolítica, y según informa The Irish Times, el daño que han hecho los visitantes no tiene precedentes.

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Los tumbas fueron construidas hace 2500 años antes de Cristo -algunos, incluso, afirman que se encontraron objetos del 5000 a. C.- y están hechas de distintas piedras. El acceso es público, y se pueden ver al visitar las colinas de Bricklieve, con vistas al lago Arrow.

Al caminar por el lugar unas grandes montañas de piedra destacan del verde de las colinas, y tienen una pequeña entrada por la que se puede ingresar para ver por dentro cómo son los oscuros receptáculos donde enterraban a los fallecidos.

Lo único que se le pide a los visitantes es que no se lleven ningún objeto de adentro de las tumbas, ni piedras "a modo de recuerdo", y que no caminen encima de las montañas de piedra.

Sin embargo, según el periódico local, no solo se han registrado grandes robos de piedras de cuarzo, sino que también han escrito con grafitis las paredes internas. Incluso, por el desconocimiento sobre la historia del lugar, muchos creen que existen tesoros enterrados, y llevan detectores de metales con la intención de desenterrarlos.

"Algunas personas creen que se depositan objetos valiosos de oro o bronce dentro de monumentos antiguos, pero puede que no sepan que los sitios de la edad de piedra son anteriores al uso de metales en Irlanda", explicó el experto Robert Hensey en diálogo con el Irish Times.

Todo ese combo de intervención humana al cementerio prehistórico hizo que se afectaran las estructuras originales, y ahora los expertos afirman que "fueron dañados en una escala nunca antes vista, y que no se podrán recuperar a menos que se tomen medidas de inmediato".

"Las personas que caminan sobre estas montañas de piedra están haciendo tanto daño que no sólo existe el temor de que no estarán allí para las generaciones futuras, sino que se perderán para esta generación", advirtió Hensey.

También contó que incluso hubo una pareja que acampó en el lugar y terminó viviendo ahí durante una semana: "Se acostaron sobre una cama de paja, trajeron latas de comida y un tendedero. Hoy las tumbas están peligro de colapso".

El Grupo de Paisajes Neolíticos de Sligo actualmente está presionando para que el cementerio sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, para poder proteger el predio.

En las redes sociales los usuarios manifestaron su indignación al ver el deterioro del monumento histórico, y muchos recordaron la leyenda popular sobre el cementerio: todo aquel que afecte a las tumbas, será maldecido por las brujas que fueron enterradas en el lugar.