Irlanda afina su maquinaria aduanera para lidiar con el Brexit

Dublín, 9 feb (EFE).- Mientras la nueva burocracia del Brexit ha desabastecido los supermercados de Irlanda del Norte y aumenta la tensión fronteriza, la República de Irlanda sigue afinando su maquinaria para procesar en sus puertos casi dos millones de declaraciones aduaneras de importaciones al mes, principalmente británicas.

Esa cifra da una idea de la "magnitud" del impacto que está teniendo la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) en este país, según resalta Tom Talbot, jefe de operaciones aduaneras del Ministerio de Hacienda, en un encuentro con los medios en el puerto de Dublín.

Solo en este punto de entrada, las autoridades tramitaron el pasado enero a través del nuevo sistema de importación automatizado (AIS, en inglés) 1,8 millones de declaraciones aduaneras presentadas, las cuales deben llegar a Irlanda antes de que las mercancías salgan del país de origen.

En su mayoría, explica Talbot, estos formularios online afectan a los "transportes de vehículos de carga, paquetes postales, declaraciones de exportaciones y declaraciones de seguridad y protección".

EL BREXIT DISPARA LAS DECLARACIONES ADUANERAS

"En comparación -apunta-, en todo 2020 procesamos en torno a 1,6 millones de declaraciones aduaneras, lo que da una idea de la magnitud de los números a los que nos enfrentamos un mes después del Brexit".

La Hacienda irlandesa ha estimado que al final de este año tramitará más de 20 millones de declaraciones aduaneras, como resultado directo de la salida del Reino Unido del mercado único y la unión aduanera.

Talbot reconoce que el sistema de importación sigue presentando "algunos fallos" y que su capacidad se ha visto en ocasiones desbordada, cuando, por ejemplo, "grandes negocios", como plataformas de venta online, "introducen en el sistema hasta 20.000 declaraciones para paquetes pequeños a la vez, con un solo click".

Estas dificultades técnicas están provocando retrasos en los movimientos de mercancías en el puerto de Dublín y trastornos en la cadena de suministro, según denuncian las asociaciones de transportistas, pero la situación, en general, en bastante mejor que en los puertos de Irlanda del Norte.

A diferencia del resto del Reino Unido, la provincia británica sigue alineada con el mercado único comunitario a través de un protocolo incluido en el acuerdo de Salida firmado por Londres y Bruselas, de manera que se mantiene abierta la frontera entre las dos Irlandas, clave para sus economías, altamente conectadas, y el proceso de paz.

HISTORIA DE DOS IRLANDAS

A cambio, la UE protege su mercado interior imponiendo controles aduaneros en los puertos norirlandeses a los bienes que llegan procedentes de la isla de Gran Bretaña (Escocia, Gales e Inglaterra), con una nueva carga burocrática que está provocando escasez de productos y tensiones políticas en la región.

Talbot subraya que, poco a poco, los controles en los puertos irlandeses están mejorando su eficacia y agilidad.

Durante el pasado enero, precisa, se registraron 20.793 "movimientos de vehículos de carga" que llegaron desde Gran Bretaña al puerto de Dublín en 371 ferris.

De ese total, tres de cada cuatro vehículos recibieron la etiqueta de "ruta verde", que les permite "salir del puerto inmediatamente", mientras que el 20 % "pasó inspecciones de documentos" (naranja) y el 5 %, "controles físicos" (rojo).

"Ahora mismo, el 89 % de los cargamentos va a la ruta verde, frente el 45 % que se registró durante la primera semana de 2021", celebra Talbot.

A pesar de que Irlanda mira al futuro con optimismo, la realidad es que el Brexit ha golpeado con fuerza a la economía nacional, muy dependiente de la potencia comercial del país vecino.

DESPLOME DEL COMERCIO CON REINO UNIDO

El responsable del Brexit en el Ministerio irlandés de Transporte, Eddie Burke, recuerda que el volumen de comercio con el Reino Unido ha caído un 50 % respecto a "los niveles normales: seguirá siendo una fuente de preocupación hasta que veamos una recuperación. Estamos mejorando, pero muy lentamente".

En enero de 2020, el valor de las importaciones irlandesas de toda la UE se situó en 4.130 millones de euros, mientras que las de Gran Bretaña alcanzaron los 1.496 millones de euros, según datos de la Oficina Central de Estadísticas (CSO).

Entre los factores que han provocado el desplome del comercio con el Reino Unido, Burke menciona el acopio de existencias que efectuaron los negocios a finales del pasado año, ante la llegada del Brexit, y la caída de la demanda provocada por la pandemia de coronavirus.

Asimismo, destaca que ha habido un marcado aumento del transporte directo de camiones entre los puertos irlandeses y franceses. Aunque tardan más, las empresas quieren evitar la engorrosa burocracia para llegar al continente a través de Gran Bretaña, la ruta preferida hasta la llegada del Brexit.

Javier Aja

(c) Agencia EFE