Irán enfrenta su crisis sanitaria en medio del conflicto con EUA

Por Ingrid Sánchez

Teherán, 20 Mar (Notimex).- Irán ha sido de los países más cuestionados por su manejo de la información respecto del nuevo coronavirus. Acusado de ocultar cifras de muertos y de enfermos, las críticas no paran... y tampoco el virus.

Con 19 mil 644 casos hasta el día de hoy, el país se ha consolidado como el que tiene el mayor número de contagios de Medio Oriente. Detrás de su cuarto lugar a nivel mundial, el siguiente país de la región con más contagios es Israel con 705.

El primer contagio del que se tiene registro ocurrió el 20 de febrero, tan sólo un día antes de las elecciones parlamentarias que registraron la menor afluencia desde la Revolución iraní en 1979.

Dos semanas después las cifras ya eran alarmantes. El 4 de marzo había registro de 92 muertes y 586 enfermos, una tasa de contagio muy superior a la de la mayoría de los países que presentaron casos del COVID-19.

La crisis sanitaria encuentra al país de Medio Oriente en un bloqueo médico por parte de Estados Unidos. Ante ese medida, Hassan Rouhani, presidente iraní, exigió que se levantara la veda para poder responder ante la crisis.

Sería hasta el 8 de marzo, cuatro días antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificara de pandemia a la crisis, que Irán canceló los vuelos a 14 ciudades de Europa, región que poco después sería considerada epicentro de la enfermedad.

Al mismo tiempo, la OMS formó un comité para gestionar la crisis sanitaria y para proveer de asistencia técnica al gobierno iraní en el tratamiento del coronavirus.

Sin duda, la pandemia no ha hecho más que agudizar las tensiones en las relaciones entre Irán y Estados Unidos, en donde éste último ha criticado durante varios años la inversión en armas nucleares por parte del gobierno de Rouhani.

Otro aspecto tenso entre ambas naciones ha sido la salud de los prisioneros de la República Islámica que se encuentran en Estados Unidos.

Por eso, el portavoz del gobierno de Irán, Seyed Abás Musavi, expresó que debido al "desorden sanitario" que existe en las cárceles del país norteamericano teme por el bienestar de sus connacionales.

Elecciones y acusaciones por el virus

Los desencuentros internacionales entre estadounidenses e iraníes no han hecho sino diversificarse ahora con el tema del coronavirus.

El pasado 19 de marzo el viceministro de salud iraní, Ali-Reza Raeesi, señaló que su país estaba dispuesto a ayudar a EUA a controlar la crisis sanitaria, al mismo tiempo que reiteró la solicitud de que los estadounidenses retiren las sanciones contra su país para poder comprar medicamentos.

Las declaraciones sirvieron para reiterar que Irán no ha ocultado información sobre la cantidad de enfermos y muertos que se presentan debido al COVID-19.

"A pesar de las acusaciones en contra del país, que Irán no quiso posponer las elecciones porque le interesaba que la gente asistiera, la verdad es que sólo había un caso y un sólo día. No hubo tiempo prácticamente para tomar decisiones. Si hubiéramos tenido más tiempo se hubiera planteado un aplazamiento", explicó Hasan Qashqavi, actual embajador en España, al medio local La Razón.

Sin embargo, la decisión ya se modificó y en el contexto de la gran cantidad de enfermos, las autoridades anunciaron que se pospondrá la segunda vuelta de las elecciones legislativas que habían sido programadas para el 17 de abril.

Según las cifras del mapa de contagios hecha por la Universidad Johns Hopkins, de los 19 mil 644 enfermos han muerto mil 433 y se han recuperado seis mil 745.

Entre esos casi siete mil recuperados, se encuentran dos casos asombrosos: una mujer de 103 años y un hombre de 90, personas que se encuentran en el rango de edad que resulta más vulnerable ante la enfermedad.

Sería de esperar que las situaciones asombrosas sigan ocurriendo y Estados Unidos afloje el cerco contra la nación de Medio Oriente y que Irán se recupere lo mejor posible de la crisis actual que enfrenta.

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