Irán anuncia 43 muertos por el coronavirus y denuncia una campaña de "mentiras" contra el país

Ahmad PARHIZI
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Una iraní con una máscara de protección en una calle de Teherán, el 29 de febrero de 2020

Una iraní con una máscara de protección en una calle de Teherán, el 29 de febrero de 2020 (AFP | ATTA KENARE)

Irán anunció el sábado un total de 43 muertes por el nuevo coronavirus y calificó de "mentiras" un informe que daba cuenta de más de 200 víctimas mortales por la enfermedad en el país.

El sábado, en Teherán, Kianoush Jahanpour, portavoz del Ministerio de Salud, anunció nueve nuevos fallecimientos entre los 205 nuevos casos detectados.

En total, 43 personas perecieron, entre los 593 casos de contagio.

Entre las personas infectadas, figuran altos responsables iraníes, como el vicepresidente Massoumeh Ebtekar y el viceministro de Salud, Iraj Harirchi.

La cifra anunciada el sábado es el mayor aumento de casos en un día comunicado por las autoridades desde el anuncio el 19 de febrero de los dos primeros decesos en Irán, en la ciudad santa chiita de Qom (centro).

Tras haber sido acusado de minimizar el balance de la epidemia y de no gestionar correctamente la situación, el gobierno prometió ser más transparente.

El número de muertos por el coronavirus en la República Islámica es el segundo más elevado en todo el mundo, después de China, donde irrumpió la epidemia en diciembre pasado.

Los 205 nuevos casos fueron detectados en estas últimas 24 horas, 22 de ellos en Golestan, una provincia del norte de Irán.

El viernes, el servicio en persa de la BBC, citando fuentes anónimas del sistema sanitario iraní, afirmó que al menos 210 personas murieron debido al COVID-19 en el país. La mayoría falleció en Teherán y Qom, según la BBC.

Tras estas informaciones, Jahanpour acusó el sábado a los medios extranjeros de difundir falsas informaciones sobre la epidemia y alegó "rumores y contenido falso y contradictorio".

Acusó a BBC Persian de "sumarse a los enemigos regionales de Irán en una carrera de propagación de mentiras".

- "Transparencia ejemplar" -

"La transparencia ejemplar de Irán en la publicación de informaciones sobre el coronavirus ha sorprendido a muchas personas", afirmó Jahanpour en su cuenta Twitter.

Ante la propagación de la enfermedad en Irán, varios países anunciaron haber impuesto restricciones en los viajes desde y hacia la República Islámica, o cerraron sus fronteras.

Desde los primeros fallecimientos en el país, gran parte de escuelas y universidades fueron cerradas, y se aplazaron muchos eventos deportivos y culturales.

El sábado, inicio de la semana en Irán, el tráfico era mucho más fluido en Teherán, donde normalmente se forman grandes atascos.

Las autoridades locales de Teherán anunciaron asimismo una reducción de la jornada laboral, para limitar el riesgo de contagio, según la televisión estatal.

Por su parte, los comercios y las farmacias no daban abasto ante la fuerte demanda de productos desinfectante y víveres.

- "Tocar fondo" -

"El negocio ha tocado fondo por el coronavirus", dijo a la AFP Hadian, el dueño de un restaurante en Teherán, ahora vacío.

"Si el gobierno nos hubiera informado antes, habríamos intentado comprar menos. Ahora tenemos que tirar mucha comida, cada día perdemos dinero", se lamentó.

"Tenemos que pagar a los empleados y el alquiler. Es muy difícil para nosotros", agregó.

Las autoridades de Teherán lanzaron un campaña para incitar a los habitantes a seguir unos consejos de higiene, como lavarse regularmente las manos y evitar llevar anillos en los transportes públicos.

El viernes por la noche, en Bandar Abas (sur), los vecinos prendieron fuego a una clínica que, según "rumores infundados, trataba varios enfermos del coronavirus", según la agencia de prensa iraní Fars.