Investigan la "secta de las heces fecales" que promueve el jugo de col fermentado para revertir el envejecimiento y curar todo tipo de males

Jugos y licuados de frutas y verduras son en principio benéficos para la salud, y bebidas fermentadas han sido consumidas, para fines nutricionales, recreacionales o terapéuticos, literalmente por siglos. Pero la “secta” de bebedores de jugo de col fermentado que ha surgido bajo el impulso de una mujer de Ohio ha causado inquietud e incluso reacciones oficiales del procurador de esa entidad estadounidense por algunas de las afirmaciones y consideraciones ideológicas vinculadas a los supuestos efectos de esos jugos y al peligro de consumirlos excesivamente.

Jillian MaiThi Epperly, de 44 años, no tiene educación médica ni formación científica relevante, pero como narra el portal BuzzFeed, promueve algo que suena a panacea: un jugo fermentado de col que es capaz de revertir el envejecimiento, provocar la regeneración de miembros y órganos, curar toda clase de enfermedades e incluso “revertir” el comportamiento homosexual, que ella atribuye a una “mutación”.

Ejemplos del ‘jillyjuice’, jugo fermentado de col, preparado por Jillian Epperly. (Facebook/Jillian MaiThi Epperly)
Ejemplos del ‘jillyjuice’, jugo fermentado de col, preparado por Jillian Epperly. (Facebook/Jillian MaiThi Epperly)

Esas afirmaciones tienen una punzante carga de falsedad y distorsión ideológica, tanto porque no hay evidencia científica de que ese jugo (ni ninguna otra pócima o sustancia) sea capaz de frenar o revertir el envejecimiento ni curar todos los padecimientos como porque tienen, al aludir a la homosexualidad, un tono discriminatorio ofensivo, desacreditado además médica y psicológicamente, que implica defender que la preferencia o la identidad sexual son enfermedades o síndromes que pueden ser “corregidos”.

No obstante, vía Facebook y su sitio web, Epperly ha captado el interés de miles de personas (58.000 se sumaron a un grupo al respecto en la citada red social) con su “protocolo”: un tratamiento que consiste en una dieta restringida y en la ingestión de grandes cantidades de jugo fermentado de col, bautizado justamente como ‘jillyjuice’.

Según Epperly, todas las enfermedades son causadas por un hongo llamado “candida” que vive en el intestino humano y, como también narró en marzo pasado Buzzfeed, asegura que la única manera de eliminar ese ominoso organismo es con fuertes purgas que generan “cascadas” intestinales para sacar del cuerpo ese hongo y otros parásitos asociados a él.

Jillian Epperly con muestras de su “jillyjuice”, jugo fermentado de col al que ella atribuye, sin sustento científico, poderoso poder curativo. (Facebook/Jillian MaiThi Epperly)
Jillian Epperly con muestras de su “jillyjuice”, jugo fermentado de col al que ella atribuye, sin sustento científico, poderoso poder curativo. (Facebook/Jillian MaiThi Epperly)

Es decir, el “protocolo” es someter al paciente a una ingesta continua de “jillyjuice” que le produce fuertes diarreas, con síntomas que también incluyen mareos, náuseas y dolores de cabeza. Para promover ese tratamiento Epperly cobra 30 dólares anuales por acceder a un foro donde pueden compartirse opiniones con otros usuarios y ella ofrece consultas telefónicas por las que, según Epperly misma dijo al citado portal, cobra 70 dólares la hora.

Así, pese a lo absurdo de tales nociones, Epperly ha concitado interés y numerosos seguidores, en lo que ha sido denominado una “secta” de bebedores de un purgante jugo de col fermentado. La propia Epperly ha dicho estar “orgullosa de ser la líder de un culto al popó”, un poco en serio y un poco en broma, en Facebook, de acuerdo a Buzzfeed.

Podría decirse que todo no sería otra cosa que uno más de los tradicionales diuréticos de la abuela y que purgarse para limpiar el intestino es una práctica común y ancestral. Pero el “protocolo del jillyjuice” ha sido severamente criticado y considerado peligroso, no solo porque sus efectos curativos carecen de sustento científico sino porque pueden en contrapartida producir daños a la salud de quien lo sigue. Además, sus aristas homofóbicas (al pretender que ese brebaje puede “corregir” la homosexualidad) son anticientíficas y éticamente censurables.

Un caso que ilustra los graves riesgos que el “protocolo” puede inducir en quien lo sigue es el caso de Bruce Wilmot. Diagnosticado con un cáncer de páncreas terminal y con poco tiempo de vida por delante, desechó someterse a quimioterapia y en su desesperación recurrió a ingerir enormes cantidades del jugo fermentado promocionado por Epperly y lo comentó ferviente en Facebook.

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Pero tras unas semanas de seguir intensivamente el “protocolo”, Wilmot fue hallado inconsciente y con severa desnutrición y falleció pocos días después. Aunque ciertamente su enfermedad era terminal, el haberse sometido a la dieta propagada por Epperly posiblemente aceleró su deterioro y, ciertamente, no curó su cáncer.

Para denunciar las falacias y los peligros del “protocolo” y el “jillyjuice” de Epperly y frenar su consumo, personas preocupadas crearon el sitio web “The Jillian Effect” y varios han enviado quejas al fiscal estatal de Ohio para advertir de los riesgos y distorsiones de tal tratamiento.

En respuesta, el fiscal de Ohio pidió a Epperly documentación relacionadas a las supuestas capacidades de su “jillyjuice” y expertos señalan que de no poder probar sus afirmaciones –lo que es el resultado evidente dado su carencia de sustento científico-, ella podría ser objeto de demandas judiciales, ya sea directamente de las autoridades o de personas afectadas por su “protocolo”. Ante ello, Epperly ha comenzado a retirar de sus plataformas varios de sus dichos y en un video publicado en Facebook ha dicho que nunca se ha ostentado como médico y que retirará todo comentario “absoluto” que viole cualquier ley.

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En paralelo, Facebook concluyó tras recibir también quejas que el contenido del grupo de Epperly no violaba sus reglas y por eso no ha sido retirado de la red social. Ante ello, como el citado sitio “The Jillian Effect”, varios grupos han surgido en Facebook para desmentir a Epperly y alertar sobre los riesgos de su “protocolo”.

Con todo, concluye BuzzFeed, la historia del “jillyjuice” estaría lejos de cerrarse, pues Epperly prepara un libro y además aparecerá próximamente en un episodio del show ‘Dr.Phil’, de la televisora CBS, donde podría ahondarse el desmentido de su “protocolo” pero, también, hacerle eco ante una audiencia sustancialmente mayor que la que Epperly ha tenido hasta ahora.

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