Los detalles del escandaloso romance con una subalterna que dejó al jefe del BID en la cuerda floja

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El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver-Carone
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver-Carone

MIAMI.— Investigadores dicen haber encontrado evidencia de que el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mantuvo una relación romántica con su jefa de gabinete, de acuerdo con un informe confidencial de una firma de abogados. El directorio del BID contrató a la firma para investigar una denuncia anónima de mala conducta contra su director, Mauricio Claver-Carone.

Según el informe, la relación de la pareja quedó forjada en un pacto garabateado en el reverso de un mantel individual de un restaurante donde señalaron: “Merecemos la felicidad absoluta”.

Los investigadores dijeron que es razonable concluir que la relación entre los dos existía desde al menos 2019, cuando ambos ocupaban altos cargos en el Consejo de Seguridad Nacional, durante el gobierno del presidente Donald Trump. Agregaron que la supuesta relación hizo que un funcionario estadounidense en ese momento advirtiera que representaba un riesgo de contrainteligencia.

Mauricio Claver-Carone
Mauricio Claver-Carone

La prueba A en el informe de 21 páginas muestra un “contrato” que los dos supuestamente redactaron en la parte posterior de un mantel individual en el verano de 2019 mientras cenaban en un asador en Medellín, Colombia, donde ambos asistían a la reunión anual de la Organización de los Estados Americanos.

En él, supuestamente describen un cronograma para divorciarse de sus cónyuges y casarse. También hay una “cláusula de incumplimiento” que establece que cualquier incumplimiento de los términos traería “tristeza y angustia” que solo podrían mitigarse con “cera de vela y una caja traviesa” de un hotel frente al mar en el natal Miami de Claver-Carone.

“Merecemos la felicidad absoluta. Que solo Dios separe de este pacto”, dice el contrato, cuya foto fue proporcionada a los investigadores por el exesposo de la mujer, quien les dijo a los investigadores que encontró la servilleta en su bolso cuando ella regresó del viaje.

El supuesto contrato es uno de varios detalles en el informe que tienen a Claver-Carone luchando por salvar su trabajo. Él ha cuestionado la precisión del informe, denunciando enérgicamente la forma en que se llevó a cabo la revisión y no ha dado indicios de que esté considerando renunciar.

Según los investigadores, ha negado haber tenido, ahora o antes, una relación romántica con la funcionaria.

Por su parte, la funcionaria negó las acusaciones en la denuncia anónima y dijo a los investigadores que ella nunca violó el código de ética del BID, según el informe. En una presentación escrita a los investigadores, también se quejó de que se le había negado el debido proceso.

La AP no revela el nombre de la subalterna de Claver-Carone porque el informe, que está etiquetado como “confidencial”, no se ha hecho público.