Investigación. Nuevos peritajes sobre los teléfonos de la psiquiatra de Maradona

LA NACION
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Hoy, en el marco de la causa donde se investigan las circunstancias que rodearon la muerte de Diego Armando Maradona, comenzó la apertura manual de los teléfonos celulares de la psiquiatra Agustina Cosachov, profesional que atendía al astro mundial de fútbol y quien para la Justicia era, junto con el neurólogo Leopoldo Luque, responsable de la atención médica del exDT de la Selección nacional de fútbol.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. El peritaje se hace en la Fiscalía General de San Isidro. Los móviles que comenzaron a ser analizados son dos teléfonos celulares Iphone, un 6 Plus y un SE, secuestrados en allanamiento que se hizo en la casa de Cosachov, el 2 del mes pasado.

Según explicaron las fuentes consultadas, se trata de un peritaje que realizan expertos en informática de la Policía Judicial, que intentarán acceder a la información de ambos celulares introduciendo claves de forma manual.

Es que esos teléfonos ya habían sido peritados el 11 de diciembre pasado con el UFED (Dispositivo Universal de Extracción Forense, según sus siglas en inglés), pero solo se logró acceder a la información que había en ese momento en los celulares, pero no a los datos guardados en el Icloud, es decir en la nube, ya que tenía una contraseña que no fue aportada por la psiquiatra.

"Tenía información encriptada y la encriptación no permite visualizar el contenido de la información extraída del celular con UFED", dijo a la agencia de noticias Télam un investigador, quien explicó que la maniobra para guardar la información fue realizada el día posterior al allanamiento que realizaron los fiscales a la casa del médico Luque.

La casa y el consultorio de Agustina Cosachov fueron allanados los primeros días de diciembre pasado
Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk

Los expertos en informática lograron determinar que el 30 de noviembre pasado a las 9 de la mañana, la psiquiatra realizó una copia de seguridad de ambos teléfonos y colocó una clave, distinta a la de apertura de los teléfonos, por lo que todos esos datos guardados no pudieron ser visualizados.

Un día antes, por orden del juez de Garantías de San Isidro, Orlando Díaz, tras un pedido del Ministerio Público Fiscal, se había allanado el domicilio de Luque en Adrogué, y su consultorio, en Belgrano.

La idea es poder extraer toda la información referida a los tratamientos médicos de Maradona contenida en los celulares, las PC y tablets secuestradas en el marco de la investigación, así como también las comunicaciones y mensajes que hayan tenido las personas investigadas sobre los momentos previos, concomitantes y posteriores al deceso del "10".

Para determinar si hubo un delito en las circunstancias que rodearon la muerte de Maradona, ocurrida el 25 del mes pasado, el fiscal general de San Isidro, John Broyad, coordina un equipo especial de investigadores, integrado por su dos adjuntos, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, y la fiscal de Benavídez, Laura Capra.

Según se desprende de los elementos reunidos por los investigadores judiciales hasta el momento, la internación domiciliaria de Maradona "era una desorganización total".

El 3 de noviembre pasado, Maradona fue operado de un hematoma subdural en su cabeza en la Clínica Olivos. Nueve días después, sin tener el alta médica, fue externado y llevado a una casa del barrio San Andrés, donde murió.

En el documento donde se firmó la externación, se dejó constancia de que Maradona no tenía el alta médica, sino una externación y que Swiss Medical había propuesto continuar con un tratamiento psiquiátrico, clínico y de rehabilitación y toxicológico bajo la modalidad de internación en un centro de rehabilitación.

En uno de los párrafos se definió a Luque y a la psiquiatra Cosachov como el "equipo médico tratante" y se sostuvo que los profesionales "prescribieron, y la familia aceptó, el seguimiento y atención médica domiciliaria del paciente".