La investigación ordenada por la ONU concluye que se cometieron crímenes de guerra en Ucrania

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FOTO DE ARCHIVO: Erik Mose, presidente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania, asiste a la sesión especial del Consejo de Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Ucrania, en las Naciones Unidas en Ginebra

GINEBRA, 23 sep (Reuters) - El presidente de una Comisión de Investigación independiente sobre Ucrania dijo el viernes que había concluido que se habían cometido crímenes de guerra en Ucrania tras las investigaciones realizadas en cuatro regiones del país.

"Sobre la base de las pruebas reunidas por la Comisión, ésta ha llegado a la conclusión de que se han cometido crímenes de guerra en Ucrania", declaró Erik Møse ante el Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra.

No dijo explícitamente quién había cometido los crímenes, pero el trabajo de la comisión se centró en zonas de Ucrania previamente ocupadas por el ejército ruso, como Kiev, Chérnigov, Járkov y Sumy .

Se pidió a Rusia que respondiera a las acusaciones en la reunión del Consejo, pero su asiento quedó vacío. Rusia niega de manera repetida haber atacado deliberadamente a civiles durante su "operación militar especial" —según la denominación del Kremlin— en Ucrania y ha dicho en el pasado que las acusaciones de abusos contra los derechos humanos son una campaña de desprestigio.

Los investigadores de la comisión, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en marzo, visitaron 27 lugares y entrevistaron a más de 150 víctimas y testigos.

La comisión encontró un gran número de ejecuciones en las zonas que visitó, incluyendo cuerpos con las manos atadas, degollados y con heridas de bala en la cabeza, dijo Møse.

Añadió que los investigadores habían identificado víctimas de violencia sexual de entre cuatro y 82 años de edad. Algunos niños han sido violados, torturados y confinados ilegalmente, dijo.

En ocasiones, las investigaciones iniciadas por el Consejo pueden utilizarse ante los tribunales nacionales e internacionales, como en el caso de un antiguo oficial de inteligencia sirio encarcelado por torturas respaldadas por el Estado en Alemania en enero.

(Reporte de Emma Farge, edición de Rachel More, William Maclean, traducido por Tomás Cobos)