Confirman un séptimo muerto en un motín en la hacinada cárcel de Asunción

Agencia EFE
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Asunción, 17 feb (EFE).- El Ministerio de Justicia de Paraguay informó este miércoles de la muerte de un séptimo recluso en la asuncena cárcel de Tacumbú, la mayor del país suramericano, durante el violento motín de la víspera, en el que se produjeron destrozos y los reclusos tomaron como rehenes a 18 guardianes.

El cuerpo fue hallado esta mañana durante una intervención realizada en la penitenciaria, un día después de que el fiscal encargado estimara que puede haber más cadáveres de los seis encontrados el martes.

Estos fueron trasladados esta mañana desde el penal, que ha vuelto a una normalidad aparente, hasta la Morgue Judicial para realizar las respectivas autopsias, si bien las autoridades avanzaron que las muertes se produjeron con arma blanca.

Fuentes del Ministerio señalaron que tres de los cadáveres estaban decapitados.

En la morgue esperaban varios familiares de los fallecidos, entre llantos, contemplando fotos de ellos o visualizando los videos filtrados del motín.

Finalmente las autoridades les permitieron el ingreso, pero con los protocolos adaptados al coronavirus, por lo que solo podía entrar un familiar por fallecido.

El personal llamó de una a una a las personas registradas para identificar los cuerpos y confirmar la identidad de los muertos.

A su salida, los gritos de dolor se sucedían en los alrededores de la morgue.

UN DÍA DE VIOLENCIA

El motín comenzó de tarde en protesta por el traslado de un preso esa mañana a otra dependencia, según denunciaron los cabecillas del motín a los periodistas, algunos de los cuales entraron en la cárcel con el permiso de las autoridades.

Durante la revuelta se quemaron colchones, que provocaron varios incendios, y fueron retenidos 18 carceleros, que fueron liberados tras la llegada de la ministra de Justicia, Cecilia Pérez.

Tras hablar con los líderes, la ministra dijo a los medios que sus exigencias fueron que no se iniciaran represalias por el motín, antes de conocerse que había fallecidos, e igualdad procesal para la población penitenciaria.

La ministra atribuyó el motín a una reacción de un sector organizado contra el traslado de un recluso luego de detectarse un supuesto plan de fuga que hubiera permitido escapar a varios reclusos

Y añadió que las muertes se debieron a los conflictos entre distintos clanes de internos del penal.

HACINAMIENTO Y CLANES

El motín de Tacumbú dejó una vez más en evidencia los problemas del sistema penitenciario y judicial de Paraguay: la falta de seguridad dentro de las cárceles, la aglomeración de presos y el abuso de la prisión preventiva.

De los siete muertos confirmados, solo dos tenían condena, mientras que el resto se encontraban recluidos en prisión preventiva, como confirmó el Ministerio de Justicia.

Algunos de ellos, como dijeron a los medios algunos familiares en la Morgue Judicial, ya se encontraban en el Pabellón Libertad, a falta de unos meses para volver a pisar la calle.

Las autoridades reconocen que las cárceles del país tienen problemas de hacinamiento, como consecuencia de ese abuso de la prisión preventiva.

Aunque la apuesta del Ejecutivo se centra en la construcción de nuevas cárceles para descongestionar otros penales como el de Tacumbú, con más de 2.000 reclusos y alrededor de medio centenar de carceleros.

A la actual situación se suma la presencia de presos de alto riesgo, muchos de ellos pertenecientes a bandas criminales como los grupos brasileños Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho.

A su vez el Ministerio admite que muchos presos son reclutados en prisión por esas bandas.

(c) Agencia EFE