Una inversión de un 1,4 % del PIB reduciría las emisiones en los países de bajos recursos

Washington, 3 nov (EFE).- Con una inversión anual de un 1,4 % de su Producto Interno Bruto en la transición a energías limpias, los países en vías de desarrollo pueden reducir en un 70 % las emisiones de los gases del efecto invernadero (GEI) para el año 2050.

Así lo reseña un informe del Banco Mundial publicado este jueves, el cual se centra en 25 países con economías emergentes que son responsables de más de un tercio de las emisiones de GEI del planeta.

Sin embargo, el reporte advierte que es necesario también que los países señalados obtengan apoyo financiero para hacer frente a los efectos del cambio climático y llegar a depender de la energía sostenible, ya que requieren de una inversión mayor que los países con más altos recursos.

"Los objetivos climáticos deben ir de la mano de los objetivos de desarrollo; la acción climática es un bien común global, que requiere de importante nueva financiación" por parte de la comunidad internacional, escribió el presidente del Banco Mundial, David Malpass.

El organismo multilateral asegura en el documento que la combinación de inversión nacional y ayuda financiera puede ayudar a que los países respondan al cambio climático, al igual que genera un "impacto positivo" en el PIB y el crecimiento económico de las naciones.

El Banco Mundial, no obstante, reconoce que los países con mayores ingresos tienen una mayor responsabilidad por sus emisiones de gases del efecto invernadero y deben hacer la transición a energías sostenibles más rápidamente, al igual que apoyar económicamente al sur global.

Argentina y Perú son los únicos dos países de Latinoamérica incluidos en el informe, que planea dar recomendaciones en el futuro a todas las naciones que hacen parte del organismo multilateral.

En concreto, el Banco Mundial indica que el PIB de Perú puede crecer en un 2 % y el de Argentina en un 2,7 % para el 2030 si hacen la transición a una “economía de bajas emisiones de carbón”.

La ayuda financiera por parte de las naciones más ricas a los países de bajos recursos para adaptarse al cambio climático es uno de los temas que se tratarán en la COP27, la cumbre climática de las Naciones Unidas que comienza este domingo en Egipto.

En 2009, durante una cumbre climática en Copenhague, los países desarrollados acordaron destinar 100.000 millones de dólares anuales para combatir el cambio climático en las naciones con menos recursos, una promesa aún por cumplir.

(c) Agencia EFE