La interna demócrata toma temperatura y palpita una pelea entre Biden y Warren

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Llegaron a ser 26. Seis ya renunciaron, y de los 20 que quedan solo 10 aparecerán en el próximo debate, el tercero. La candidatura, se prevé, se definirá entre cuatro. Luego de ocho meses de campaña, la interna demócrata ganó temperatura de cara a las elecciones de 2020, comenzó a marcar distancias entre los candidatos y a palpitar un duelo que podría definir el rival de Donald Trump: Joe Biden vs. Elizabeth Warren.

A pesar de sus ya icónicos gaffes, su larguísimo historial -una pesada mochila en estos tiempos políticos- y su fama de mal candidato, Biden logró hasta ahora sostener su condición de favorito para quedarse con la candidatura presidencial de los demócratas, y enfrentar a Trump. Biden mantiene un respaldo que oscila alrededor del 30%, y le ha sacado una ventaja de más de diez puntos a sus contrincantes.

Detrás de Biden, la pelea ha dado un vuelco. Durante meses, el senador socialista Bernie Sanders se mantenía firme en segundo lugar, al acecho, listo para reciclar su épica batalla de 2016 contra Hillary Clinton que lo lanzó a la fama, ahora, contra Biden. Pero en las últimas semanas, la senadora Elizabeth Warren le arrebató ese lugar. Sin prisa, pero sin pausa, trepó en las encuestas, ganó notoriedad en los medios, y sus actos de campaña comenzaron a atraer a multitudes -juntó hace poco a 15.000 personas en Seattle-, una muestra del entusiasmo que Sanders generaba hace cuatro años, y que los demócratas necesitan para recuperar la Casa Blanca en 2020.

Warren, abanderada del progresismo, y posicionada como la candidata que "tiene un plan para todo", también saltó al frente en los mercados de apuestas online: ahora es la favorita para quedarse con la candidatura demócrata, según el sitio PredictIt, por delante de Biden, Sanders y la senadora Kamala Harris.

Detrás de ellos aparece un pelotón de candidatos que deambula en respaldos de un dígito, por debajo del 5%, incapaces hasta ahora de cobrar el impulso suficiente como para sumarse al lote de punteros. El siguiente debate, que se realizará el jueves próximo, es una de sus últimas oportunidades para meterse en la carrera. Solo 10 candidatos cumplieron las condiciones para participar. Las miradas recaerán, sobre todo, en Harris, la cuarta en discordia en la pelea que por ahora tiene como protagonistas a Biden, Warren y Sanders. Por primera vez, todos estarán en un mismo escenario.

De ese cuarteto, se prevé, surgirá el candidato o la candidata que enfrentará a Trump el año próximo.

La naciente disputa entre Biden y Warren refleja una grieta que divide a los demócratas. De un lado, el establishment y algunas figuras históricas quieren que el partido preserve el espíritu centrista de las presidencias de Bill Clinton y Barack Obama, y vuelva a seducir a la clase media desencantada que votó a Trump en 2016. Para ellos, Biden es el mejor candidato. También ven con buenos ojos a otras figuras moderadas, como Harris, o incluso Beto O'Rourke, aunque su campaña comenzó a apagarse como una estrella fugaz. Pero en la "base" del partido existe una actitud un tanto más combativa, que corre el partido a la izquierda. Muchos quieren derrotar a Trump, pero, también, imprimir un giro más radical en el rumbo del país. Para ellos, la opción es Warren o Sanders.

Moderación

Biden, el preferido del establishment del partido, empezó a centrar su campaña alrededor de un argumento: es el demócrata "moderado" que puede forjar la coalición más amplia y, por ende, el que más posibilidades tiene -al menos en los papeles- de ganarle a Trump. Es el candidato más "elegible", en la jerga electoral norteamericana.

"Sé que muchos de ustedes no están comprometidos con mi marido, y yo lo respeto. Su candidato puede ser mejor en, no sé, políticas de salud que Joe. Pero tienen que mirar quién va a ganar esta elección. Y quizá tenga que tragar un poco y decir ?OK, a mí personalmente me gusta más esto y esto', pero lo que importa tiene que ser que tenemos que derrotar a Trump", dijo recientemente su esposa, Jill Biden. Fue el reconocimiento más crudo por parte de la campaña de Biden sobre el principal pilar que sostiene a su candidatura.

El propio Biden reforzó la idea unos días después, nada menos que en el crucial estado de Iowa, el primero en votar en las internas partidarias: "Creo que por primera vez en mi carrera, ser la persona vista como la más capaz de derrotar a este presidente está por encima de la prueba de ?tengo que estar 100% de acuerdo con esta persona'", definió.

Otros candidatos salieron a cruzarlo al instante. Varios le enrostraron que las encuestas muestran a muchos de ellos por delante de Trump, y no solo a él. Y hubo estrategas que recordaron cómo Hillary Clinton utilizó ese mismo argumento contra Sanders -ser más "elegible"-, y al final perdió.

"Ganarle a Trump debería ser el piso, no el techo", se ha cansado de decir el senador Cory Booker, uno de los candidatos que aún forcejea para despegar.

La estrategia de Warren ha sido poner el foco en sus planes. Su campaña ya logró instalar una frase, que se convirtió en uno de sus mantras proselitistas: "Tengo un plan para eso". Si entre esos planes existe uno para ganarle a Biden, se verá en los próximos meses, cuando los demócratas comiencen a votar con una obsesión enquistada en sus mentes: vencer a Trump.

Perfiles

Elizabeth Warren, senadora

Profesión: abogada

Edad: 70 años

Origen: Oklahoma City

Política y académica, Warren se graduó de abogada en la Universidad de Rutgers. Enseñó derecho en varias universidades y escribió tres libros de texto. Desde 2013 es senadora nacional por el estado de MassachusettsLanzada a la presidencia a fines de 2018, consolidó sus chances de liderazgo en junio pasado, con una intervención enérgica en el primer debate presidencial en Miami. Desde entonces no deja de subir en los sondeosSu rápido ascenso en la arena electoral se debe en parte a su capacidad de presentar propuestas progresistas sobre una gran variedad de cuestiones, por ejemplo, limitar el poder de las grandes compañías tecnológicas

Joe Biden, exvicepresidente de EE.UU.

Profesión: abogado

Edad: 76 años

Origen: Scranton, Pensilvania

Graduado en Historia, Ciencias Políticas y Derecho, Biden ejerció como abogado y se incorporó a la vida política de la mano del Partido Demócrata. Viejo zorro del Congreso, fue senador por Delaware de 1973 a 2009Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos lo encontraron al frente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, desde donde avaló las políticas intervencionistas de George W. BushFue vicepresidente de Estados Unidos durante los dos mandatos de Barack Obama, de 2009 a 2017. Al frente de las encuestas de intención de voto demócrata, tuvo dos intentos previos de acceder a la presidencia: 1988 y 2008