Intercambios entre los líderes de Israel reflejan la alta tensión que vive el país

Jerusalén, 10 ene (EFE).- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, conversó este martes con el presidente Isaac Herzog, en un intercambio que refleja la tensa situación que vive el país tras el reciente cambio de Gobierno, el más derechista en la historia israelí.

"Este es un período sensible y explosivo en el público israelí (...) Hago un llamamiento a ustedes, funcionarios electos y ciudadanos de Israel de todo el espectro público y político: muestren moderación y responsabilidad. Hay que calmar los ánimos", escribió Herzog en Twitter.

"En los últimos días he estado trabajando y dialogando con muchas partes y haciendo todo lo posible para que exista un diálogo digno y respetuoso, esperando llegar a un entendimiento lo más amplio posible", añadió.

Netanyahu volvió al poder a finales de diciembre con su coalición de extrema derecha, en medio de una ola de críticas dentro y fuera del país.

El sábado pasado, miles de personas se manifestaron en Tel Aviv para protestar contra el Gobierno y su polémico plan de reforma judicial, que daría poder a la mayoría parlamentaria para tumbar fallos del Tribunal Supremo y erosionaría la independencia de la Justicia.

Durante la marcha, algunos de los manifestantes compararon a los nuevos ministros con los nazis.

Ante esto, el ministro de Seguridad Nacional, el extremista Itamar Ben Gvir, conocido por su retórica racista y ultranacionalista, anunció que endurecerá las medidas para detener a manifestantes que bloqueen carreteras o alteraren el orden público.

Al mismo tiempo, el legislador de extrema derecha Zvika Fogel, del partido Poder Judío liderado por Ben Gvir, pidió la detención de los líderes de la oposición, el ex primer ministro Yair Lapid y el ex ministro de Defensa Benny Gantz, por "traición contra el Estado".

Lapid reaccionó en Twitter, considerando que "era obvio que esto ocurriría: en los Estados no democráticos el Gobierno siempre amenaza con detener a los líderes de la oposición".

"La incitación del Gobierno terminará en sangre", añadió, al referirse a la represión de una manifestación de estudiantes este mismo martes.

De su lado, Netanyahu confirmó haber hablado con Herzog, a quien dijo que "en un país democrático no se detiene a los líderes de la oposición, del mismo modo que no se llama nazis a los ministros del Gobierno ni Tercer Reich a un Gobierno judío".

"Tampoco se llama a los ciudadanos a lanzar una rebelión civil", añadió, haciendo referencia a recientes declaraciones de Gantz.

Además de la gran manifestación en Tel Aviv, otras protestas de menor envergadura han continuado esta semana, mientras los líderes de oposición instan a celebrar concentraciones y huelgas masivas contra las políticas del Gobierno que, consideran, están dañando el carácter democrático de Israel.

(c) Agencia EFE