Intercambio de cadáveres: ordenan exhumar un cuerpo

Fabiola Czubaj

La familia de Sandra Ábalos reclamó frente al Muñiz

Tras una audiencia que se celebró ayer, el juzgado que interviene en la causa que se inició la semana pasada por el intercambio de cadáveres en el Hospital Muñiz dispuso la exhumación del cuerpo de Sandra Ábalos, enterrado en el Cementerio Municipal de Monte Grande en lugar del de Juana Aranda.

El cadáver de Ábalos fue inhumado por la familia de Aranda, que lo veló a cajón cerrado y no advirtió que la cochería había retirado de la morgue del Muñiz otro cuerpo, en vez del de su pariente fallecida en el mismo hospital porteño.

Después, cuando familiares de Ábalos se presentaron en la morgue a reclamar el cuerpo para darle sepultura, advirtieron el intercambio luego de dilaciones y falta de explicaciones por parte de empleados de la morgue y la directora del hospital, Mabel Nogueras, que debió presentar su renuncia. En la fachada del Muñiz, aparecieron pintadas que reclamaron a la Justicia una respuesta para reparar este daño causado a dos familias.

La semana pasada, la Fiscalía Nº 57, que interviene en la investigación, determinó que no se había tratado de un delito, sino de un error administrativo. A igual conclusión llegó el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 52 al definir que no correspondía a ese fuero expedirse sobre la exhumación del cadáver por no tratarse de un delito penal.

A la vez, el área legal y técnica del Ministerio de Salud porteño evaluaba la sanción que le correspondería a uno de los cuatro empleados del hospital separados de sus funciones durante la investigación interna. Ese empleado estaba a cargo de la entrega de los cuerpos en la morgue al momento de producirse el intercambio.

En ese contexto, Sergio Auger, director general de Hospitales de la cartera sanitaria porteña, y letrados de la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires fueron citados ayer por la jueza Romina Tesone, responsable del Juzgado Nº 1 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, en el que recayó la causa luego de que se excusó el juzgado en lo criminal.

Tras analizar las pruebas presentadas en la audiencia, los testimonios de ambas familias y que la fiscalía interviniente determinó que el intercambio de cadáveres en la morgue no se había tratado de un delito, sino de un error, Tesone ordenó la exhumación, que se efectivizará con la intervención de un juzgado de Esteban Echeverría, partido al que pertenece Monte Grande, donde se encuentra enterrado el cuerpo de Ábalos.

"Con el grado de probabilidad requerido para acceder a lo peticionado, se encuentra demostrado en autos que el cuerpo inhumado en el Cementerio de Monte Grande no se corresponde con el de la señora Juana Aranda. En efecto, aquel se encuentra en la morgue del Hospital Muñiz", señala el fallo dictado ayer, al que accedió LA NACION.

La magistrada destacó que hubo acuerdo de todas las partes en los hechos demostrados "sin discrepancia ni controversia jurídica", y con el acompañamiento del Ministerio Público Fiscal.

Los próximos pasos

La entrega del cuerpo a la familia Ábalos se hará tras la identificación y el reconocimiento de parte de la familia una vez exhumados los restos. Pero dado que el cuerpo fue retirado de la morgue, velado e inhumado a cajón cerrado, el fallo dispone que la policía de la provincia de Buenos Aires tome las huellas dactilares para su identificación.

"En caso de producirse la constatación de que se corresponden con los de quien fuera en vida Sandra Ábalos, cabe autorizar y ordenar su inhumación en el cementerio El Ceibo, elegido por sus familiares como lugar para su destino", sostiene el texto.

El Ministerio de Salud porteño deberá hacerse cargo de los traslados, además de los insumos que requiera todo este operativo para subsanar el error.

Ábalos falleció el 6 de este mes en el Muñiz tras una internación de urgencia en la unidad de terapia intensiva por una afección respiratoria que se agravó. Juana Aranda había muerto dos días antes, a las 21.40, en el mismo hospital, de acuerdo con la reconstrucción judicial.

"Al día siguiente [de la muerte de Ábalos], su hermana Juana Andrea Ábalos se presentó en la morgue del nosocomio a fin de reconocer y retirar el cuerpo, siendo anoticiada por el jefe de guardia que debido a un error administrativo dicho cuerpo le había sido entregado a otra familia. Luego se determinó que el cuerpo había sido inhumado en el Cementerio Municipal de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, bajo el nombre de Juana Aranda, también fallecida en el Hospital Muñiz", se detalló.