En un intento por reparar lazos, Japón y Corea del Sur se reunirán el mes que viene

Por Ju-min Park y Kiyoshi Takenaka
El ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, y la ministra de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung-wha, en Nagoya

Por Ju-min Park y Kiyoshi Takenaka

NAGOYA, Japón, 23 nov (Reuters) - Japón y Corea del Sur acordaron el sábado mantener conversaciones formales el próximo mes, dando así un paso hacia la mejora de sus relaciones, dañadas tras décadas de fricciones por su pasado bélico y exacerbadas ahora por una disputa comercial que se está cociendo a fuego lento.

La decisión de volver a la mesa de negociaciones se tomó un día después de que Seúl hiciera una maniobra de última hora para cumplir con un acuerdo de intercambio de inteligencia con Japón. El sábado, Seúl valoró su movimiento como un "gran avance" tras meses de deterioro de las relaciones.

Sin embargo, ninguna de las dos partes dio señales de cambios fundamentales en su postura, lo que significa que su relación probablemente seguirá siendo tan tensa como lo ha sido durante medio siglo transcurrido desde que los dos aliados de Estados Unidos normalizaron sus lazos.

Su disputa echa raíces en un desacuerdo de hace décadas sobre la compensación a los trabajadores surcoreanos obligados a trabajar en empresas japonesas durante la Segunda Guerra Mundial. Seúl se ha apoderado de los activos locales de empresas japonesas, mientras que Tokio ha restringido este año las exportaciones de materiales utilizados para fabricar semiconductores.

Tokio ha expresado su frustración por lo que considera una falta de acción por parte de Seúl después de que un tribunal surcoreano ordenara a la empresa japonesa Nippon Steel que compense a sus antiguos trabajadores forzados. Japón dice que la cuestión del trabajo forzado se resolvió por completo en 1965, cuando ambos países restablecieron sus relaciones diplomáticas.


(Información de Ju-min Park y Kiyoshi Takenaka; Escrito por David Dolan; Editado por Neil Fullick, Muralikumar Anantharaman y Ros Russell; Traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk)