Inteligencia artificial, un ‘riesgo de extinción’ para la sociedad


Los líderes mundiales deben dedicarse a reducir “el riesgo de extinción” que supone la inteligencia artificial (IA), pidió este martes 30 de mayo un grupo de industriales y expertos del sector tecnológico.

El comunicado fue firmado por docenas de especialistas, incluido Sam Altman, cuya empresa OpenAI creó el robot conversacional ChatGPT el año pasado, que permite crear obras de arte o literarias, ensayos y mantener un diálogo con un ser humano sobre cualquier tema.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, UNA PRIORIDAD MUNDIAL

La inteligencia artificial debería ser “una prioridad mundial junto a otros riesgos para la sociedad como las pandemias o la guerra nuclear”, explica el texto. Los críticos de la inteligencia artificial alertan de la posibilidad de que un algoritmo pueda adueñarse de actividades esenciales para una sociedad, como el suministro de energía o la defensa.

Además, los robots conversacionales y otras aplicaciones de la inteligencia artificial podrían provocar la pérdida de millones de puestos de trabajo. Este comunicado no es el primero que firman los expertos del sector, que al mismo tiempo que invierten y atraen miles de millones de dólares en la IA, se declaran en público intimidados por las posibilidades de esta nueva tecnología.

UN RECORRIDO MUNDIAL PARA ‘TANQUILIZAR’

Empero, la semana pasada, de Brasil a Nigeria, pasando por Europa y Asia, Sam Altman, hizo un recorrido por el mundo para “tranquilizar” sobre los riesgos de la IA y advertir acerca de proyectos de regulación quizá demasiado restrictivos.

Dieciséis ciudades, cinco continentes, reuniones cara a cara con jefes de Estado, conferencias en universidades e incluso una aparición en la reunión que el grupo Bilderberg, el discreto club de dirigentes políticos y económicos mundiales, celebró en Lisboa la semana pasada. Ese es el impresionante cartel del “OpenAI Tour”, como lo denominó la empresa californiana.

EL G7 PREOCUPADO

La gira ilustró el estatus de gurú mundial de la inteligencia artificial que se ha granjeado Sam Altman, de 38 años, a raíz del éxito de su robot conversacional ChatGPT. Por ahora, la necesidad de respuestas apremia, pues Europa y Estados Unidos están estudiando regular el sector, numerosas personalidades pidieron en marzo una pausa en la investigación e Italia suspendió ChatGPT tres semanas por uso no consentido de datos personales.

Los países del G7 decidieron crear un grupo de trabajo y, en Bruselas, el comisario europeo Thierry Breton sugirió poner en marcha rápidamente un pacto sobre la inteligencia artificial. Sam Altman explicó en Twitter que preveía reunirse con usuarios y reguladores durante su gira. N

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