Los integrantes del movimiento LGBTQ de Florida merecen protección federal contra la discriminación | Opinión

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PATRICK FARRELL/pfarrell@miamiherald.com

Como pastor de la ciudad de Liberty City en Miami, espero que los senadores Marco Rubio y Rick Scott nos ayuden a encontrar una base de entendimiento común a fin de garantizar equidad e igualdad para todos los ciudadanos estadounidenses.

Durante décadas, el Congreso ha eludido su responsabilidad de proteger a la comunidad LGBTQ, pero dado que ambos partidos cuentan actualmente con propuestas para añadir a la legislación normas que brinden protección contra todo tipo de discriminación, esa situación podría cambiar en el 2021. Acudo a los senadores de Florida para ayudar a ultimar los detalles de esta legislación fundamental.

Me desempeño como pastor interino de la Iglesia presbiteriana del Nuevo Pacto. Actualmente, Nuevo Pacto es una congregación integrada en gran medida por personas de color que está orgullosa de sus tradiciones de diversidad e inclusión. Dado que Liberty City se transformó gradualmente en la década de 1960 de un vecindario conformado mayoritariamente por una población blanca en uno con una cantidad creciente de residentes de color, Nuevo Pacto fue la primera congregación presbiteriana en el Sur en derribar las barreras raciales mediante la integración. Nuevo Pacto adoptó el siguiente lema: “Una iglesia para todas las personas”.

Como hombre abiertamente homosexual me gusta hacer hincapié en lo que ese lema exactamente significa, lo que incentiva a nuestra comunidad a buscar alrededor y ver quién falta. Como parte de ese esfuerzo, tuve la oportunidad de aconsejar a los jóvenes de la comunidad LGBTQ que buscan un espacio de fe que los acepte. Algunos comparten las luchas que tuvieron que librar para encontrar la aceptación y el apoyo de sus familias.

La función que la iglesia desempeña en honrar a cada persona es el eje central de mi papel como pastor. Mi fe me enseña que el mensaje de Jesús fue muy claro: todos compartimos la responsabilidad de amar y respetar la dignidad de cada una de las personas que están a nuestro alrededor. El amor de la justicia para todos es fundamental para la misión de nuestra congregación.

A veces escucho que las personas se quejan de que la comunidad LGBTQ busca derechos especiales, cuando en realidad nuestro objetivo es tener la seguridad de que contamos con los mismos derechos que los demás ciudadanos estadounidenses. Amigos que conozco desde hace años me dicen que ignoran los derechos de los cuales carece nuestra comunidad, por ejemplo, para asegurar la vivienda, acceder a establecimientos abiertos al público en general y no sufrir discriminación a la hora de obtener un crédito.

Sabemos que los ciudadanos estadounidenses de todas las regiones, todos los ámbitos sociales y todos los sectores políticos,

discriminación de la comunidad LGBTQ; sin embargo, al igual que mis amigos, la mayoría cree erróneamente que tales medidas de protección ya existen a nivel federal.

Pero no es así.

Y aquí en Florida, no hay leyes a nivel estatal que protejan a la comunidad LGBTQ contra la discriminación ni a los jóvenes de sufrir acoso en las escuelas. Aprendí que la discriminación tiene consecuencias profundamente nocivas para los ciudadanos estadounidenses de la comunidad LGBTQ aquí y a nivel nacional. Según una encuesta del año 2020, una de cada tres personas sufrió discriminación en espacios públicos, el trabajo, las escuelas y en sus propios vecindarios, solo el año anterior.

Ese número aumenta hasta el 60 % entre las personas transgénero, que experimentan niveles excepcionalmente altos de desempleo, pobreza, y falta de vivienda. También son acechadas por la violencia, y se registraron 44 muertes motivadas por el odio a nivel nacional el año pasado.

La comunidad LGBTQ negra y latina enfrenta mayores tasas de pobreza que las comunidades de color en general. Menos de la mitad de los estados protege a los jóvenes de la comunidad contra el acoso en las escuelas. Las personas mayores a menudo deben volver a ocultar su orientación sexual, y casi la mitad de las parejas del mismo sexo denuncian situaciones de discriminación cuando buscan un hogar de ancianos.

Pero ahora existe la esperanza de que el Congreso finalmente actúe. Por primera vez, tanto los demócratas como los republicanos han propuesto medidas para agregar formas de protección a favor de la comunidad LGBTQ en las leyes de derechos civiles de la nación. El principal desacuerdo entre los dos partidos consiste en equilibrar la necesidad urgente de proteger a las personas LGBTQ con la libertad de culto que valoramos como ciudadanos estadounidenses.

Encontrar una manera de cumplir con esa tarea es lo que los legisladores hacen cuando se comprometen a resolver problemas, y los senadores Rubio y Scott pueden otorgar a los 21 estados leyes que prohíban prácticas discriminatorias contra la comunidad LGBTQ sin comprometer la libertad de culto.

Washington puede imitar el ejemplo, con senadores que trabajen de manera conjunta para poner fin al patrón divisorio entre la libertad de culto y los derechos de la comunidad LGBTQ. Todo gran avance en materia de derechos civiles, desde la Ley de Derechos Civiles de 1964 (1964 Civil Rights Act) hasta la Ley para estadounidenses con discapacidades (Americans With Disabilities Act), ha tenido el equilibrio adecuado.

Senadores Rubio y Scott: Casi un millón de integrantes del movimiento LGBTQ de Florida y sus familias y amigos confían en ustedes.

Reverendo Danny Morales es pastor de la Iglesia presbiteriana del Nuevo Pacto en la ciudad de Liberty City en Miami : dannymorales2875@gmail.com/

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