La insistente advertencia de los expertos frente a la suba de casos de Covid de cara al invierno

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El coronavirus dejó de ser un tema en la agenda política
El coronavirus dejó de ser un tema en la agenda política

La aplicación de la tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus en la Argentina avanza a paso lento. Esta vez vacunas hay de sobra, pero por diversos motivos las autoridades sanitarias aún no lograron que el porcentaje de la población que se inoculó con la vacuna de refuerzo supere el 48%.

Para explicar esta situación, los especialistas consultados por LA NACION señalan dos grandes problemas. Aseguran que hay una falsa sensación de que la pandemia terminó y, además, consideran que la comunicación oficial para intentar acercar a la gente a los vacunatorios es escasa. Y justamente los expertos coinciden en la importancia de aplicarse la tercera dosis antes de la llegada del invierno.

El interés por vacunarse por tercera vez está directamente relacionado con la cantidad de casos que se informan. Al menos eso señalan los infectólogos y también es lo que se infiere al observar el movimiento de la curva de infectados y vacunados. La curva de vacunas aplicadas empezó a crecer de manera muy pronunciada a partir del 27 de diciembre del año pasado, momento en el que los números de infectados comenzaron a ser cada vez más abultados. Ese día se aplicaron 221.977 dosis adicionales o de refuerzo y el Ministerio de Salud de la Nación informó 20.263 contagios.

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A partir de allí la curva de casos positivos empezó a crecer de manera vertiginosa. Si bien los fallecimientos no crecían en línea con las cifras de infectados, la situación representó un gran incordio para miles de personas que tuvieron que suspender o postergar sus vacaciones. De ese modo, también creció el interés por vacunarse. Por ejemplo, el 17 de enero, cuando se alcanzó un pico de casos de 140.710 en 24 horas, los vacunados fueron 296.249. El récord de terceras dosis aplicadas en una sola jornada se había dado una semana atrás, el 10 de enero. Ese día se inocularon 340.139 personas en medio de una ola de contagios sin precedente a nivel local.

Ahora, que esa escalada de contagios mermó y la pandemia atenuó su impacto en la salud y la vida cotidiana de las personas, el interés por darse una tercera dosis, advierten, se diluyó. Según el monitor de vacunación de LA NACION, en los últimos siete días se aplicaron, en promedio, 82.600 terceras dosis cada 24 horas. Eso representa un 76% menos de vacunas aplicadas por día si se lo compara con el pico del 10 de enero.

¿Por qué es tan importante aplicarse la tercera dosis?

En toda la semana pasada se reportaron un total de 17.646 infecciones. Esa cifra representa un 54% más que la semana anterior, por lo que los especialistas advierten que es necesario reavivar con cierta urgencia el entusiasmo por vacunarse antes de la llegada del invierno.

“El otro día un paciente inmunocomprometido me dijo que no se daba la tercera dosis porque sus amigos le dijeron que el Covid ya pasó. Ese es un grave error. Por un lado es cierto que estamos en un momento con pocos contagios y muertes, pero hay que insistir con la vacunación. Llegar con ese nivel de cobertura al invierno no sería lo óptimo, sobre todo para las personas con factores de riesgo o que tienen dos dosis de Sinopharm. Creo que falta información oficial y la que ya circula no es muy clara”, indica Martín Hojman, médico infectólogo del Hospital Rivadavia y coordinador de la Red de Infectología de la ciudad de Buenos Aires.

Hojman cree que el coronavirus dejó de ser un tema en la agenda política y resalta que se deberían intensificar los esfuerzos para lograr una comunicación efectiva que logre acercar a las personas a los vacunatorios.

“Nos tenemos que preocupar por completar las dosis de refuerzo. Tenemos un nivel muy bajo de vacunación en ese sentido, no llegamos al 50%. Hay que reforzar la campaña de vacunación y ofrecer la vacuna contra el Covid en el mismo lugar donde se ofrece la de la gripe. El coronavirus todavía está en los cinco continentes y tiene la capacidad de mutar, por eso para enfrentar el invierno de la mejor manera hay que avanzar con las vacunas”, señaló anteayer a LA NACION Elena Obieta, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología.

Pablo Bonvehí, jefe de infectología del CEMIC, coincide en que la vocación por volver a vacunarse bajó por la sensación de “alivió” que generó el descenso de los casos. Argumenta que el tal vez haya personas que tuvieron algún efecto adverso, como fiebre, luego de la segunda dosis y que ahora postergan la tercera porque creen que ese evento se volverá a repetir, algo que no necesariamente debería ser así.

“Con ómicron y con delta se observó que la protección que ofrece la vacuna es más corta y es necesario volver a vacunarse a los cuatro meses. Una persona con factores de riesgo que se dio la segunda dosis el año pasado debería acudir a un vacunatorio antes de que crezcan los casos. Creo que habría que reforzar la comunicación para que la gente tome consciencia y se vacune, como también habría que tomar medidas para que una persona se pueda dar, por ejemplo, la vacuna de la gripe y del covid en el mismo lugar y momento”, agrega Bonvehí.

“Estamos reforzando la comunicación a nivel nacional en cuanto a la importancia de asistir a darse la dosis de refuerzo. También llevamos a cabo acciones como la Semana de Vacunación en las Américas, donde administramos vacunas de calendario y junto con las de Covid. También comunicamos que las vacunas antigripales pueden coadministrarse junto con la del coronavirus”, respondieron fuentes del Ministerio de Salud de la Nación ante la consulta de este medio.

La Argentina y el resto del mundo

Según Our World in Data, el 65,5% de la población mundial recibió al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus, pero solo el 15,9% de las personas en países de bajos ingresos han recibido al menos una dosis. En cuanto a las terceras dosis, la Argentina inoculó al 47,6% de su población. Mientras que en Italia esa cifra es de 66% y en Francia se alcanzó el 56%. En la región, la Argentina está por encima de Brasil (42%), pero por debajo de Uruguay (67%). En en plano local, la Ciudad es la jurisdicción que más vacunó con terceras dosis (70,3%). En el caso de la provincia de Buenos Aires, esa cifra desciende al 49%.

LA NACION consultó al Ministerio de Salud de la Ciudad, Provincia y Nación para indagar en qué rangos etarios se ubicaba el mayor porcentaje de población vacunada con tres dosis. Los únicos que cuentan con esa información son los bonaerenses. Señalaron que el 89% de los mayores de 50 años recibieron la tercera dosis, mientras que para la franja de 18 a 49 años ese porcentaje desciende al 47%. En el caso de los jóvenes de 12 a 17 años solo el 28% se inoculó con tres dosis.

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