California: preocupa el impacto del humo de los incendios en la salud de millones de personas

San Francisco, Sacramento y Stockton, en California, se han convertido de súbito en las ciudades con el aire más contaminado del mundo, incluso mucho peor que ciudades muy afectadas por la polución en India y China, de acuerdo a datos citados por la televisora CNN.

La razón es la enorme cantidad de humos y partículas suspendidas provenientes de los grandes incendios forestales, en especial el llamado Camp Fire, que además de haber producido decenas de muertos y centenares de personas desaparecidas en el norte de California, han vuelto al aire en esas ciudades poco respirable, y en realidad potencialmente peligroso.

La exposición al aire contaminado puede desatar problemas de salud severos. (AP)

De acuerdo a expertos citados por CNN, “sería la peor calidad de aire jamás experimentada en San Francisco” y, ciertamente, inhalar esos humos resulta nocivo para la salud.

La severas humaredas han envuelto el área de San Francisco por más de una semana y aunque es previsible que los humos se disipen cuando, finalmente, los enormes fuegos de extingan y el viento se lleve sus residuos, los efectos potencialmente nocivos de la exposición a ese aire contaminado podrían tener consecuencias largo plazo en la salud de la población de la región.

Por lo pronto, escuelas y universidades en esa región suspendieron clases, se han reducido los servicios de transporte público y se ha llamado a las personas a minimizar al máximo su exposición a la polución ambiental. Pero para muchos la advertencia habría sido tardía y se ha criticado que muchas escuelas no contaban con filtros en sus sistemas de ventilación para evitar que los contaminantes penetraran al interior de los recintos educativos.

“Me sangra la garganta y la nariz, tengo tos y con ojos secos y llorosos, y mi garganta está seca y me duele”, comentó una estudiante universitaria a CNN. Niños y ancianos y personas con asma, problemas respiratorios crónicos y otras vulnerabilidades sufren con mayor intensidad el problema.

El temor es que esos daños puedan llegar a ser de largo plazo. De acuerdo a Salon, aunque no hay claridad sobre ello, el humo especialmente denso que ha cubierto la zona, proveniente de la devastación que los incendios han provocado en bosques y en viviendas, resulta muy tóxico y exponerse a ello durante tiempos prolongados puede desatar consecuencias mayores.

Y dado que los incendios presentes han sido mucho más duraderos y grandes, no existe suficiente investigación y datos sobre qué sucede cuando una persona se expone a esos humos durante varios días, incluso semanas, como ha sucedido en días recientes en el norte de California.

La incertidumbre al respecto es por ello punzante.

“Sabemos que la exposición crónica [en ciudades muy contaminadas como Pekín o Nueva Delhi] incrementa las enfermedades cardiacas y pulmonares”, comentó un experto a los medios citados. Y la inhalación continuada de altas cantidades de partículas suspendidas puede incluso incrementar el riesgo de ataques al corazón e insuficiencias respiratorias.

El área de la Bahía de San Francisco está cubierta de densos humos de los incendios forestales del norte de California. (AP)

Pero, de acuerdo a Salon, investigadores que estudiaron a mujeres embarazadas que en 2003 fueron expuestas a humos de incendios forestales en el sur de California hallaron que ellas presentaron riesgos mayores de bebés con bajo peso al nacer.

Otros investigadores, se señala, han alertado también sobre posibles problemas cognitivos vinculados a una exposición a altos niveles de contaminación ambiental. Por ejemplo, se han detectado fenómenos de aceleración de pérdida de facultades cognitivas en personas mayores que se expusieron a aire con altos niveles de partículas suspendidas.

Ciertamente, es muy pronto aún para dimensionar el alcance de los efectos de la exposición a las grandes humaredas que ha sufrido en estos días la población del Norte de California. Y aunque posiblemente no suscite daños catastróficos, tampoco es algo inocuo o pasajero.

Y dado que, como investigadores de Harvard y Yale citados por Salon han señalado, esos incendios forestales y sus enormes  humaredas posiblemente “se volverán más largos, más intensos y más frecuentes a causa del cambio climático, y eso suscita preocupaciones en materia sanitaria, ecológica y de salud”. Según sus cálculos, hacia 2051 unas 82 millones de personas podrían estar en riesgo de sufrir los efectos de esos incendios mayores, causados por los desequilibrios del calentamiento global, entre otros factores.

El futuro, en ese sentido, está en cierto modo nublado por las potenciales transformaciones ominosas acarreadas por el cambio climático.

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