Inician operación cicatriz en sindicatura de Jesús María

CULIACÁN, Sin., enero 8 (EL UNIVERSAL).- Los vestigios de la resistencia que enfrentaron las fuerzas federales en la recaptura de Ovidio Guzmán López en la sindicatura de Jesús María comenzaron a ser borrados este sábado con el retiro de los vehículos particulares y militares que quedaron destruidos.

En la carretera que conduce a esta sindicatura, ubicada a 49.2 kilómetros al norte de Culiacán, aún permanecían unidades destruidas por los impactos de balas de grueso calibre que se dispararon durante la madrugada del pasado jueves negro.

Los habitantes de la zona de Jesús María despertaron la madrugada del jueves con el pánico por las descargas de disparos desde un helicóptero artillado y las intensas balaceras, y por más de 36 horas permanecieron incomunicados por vía terrestre, sin telefonía ni luz eléctrica.

Sus familias de los poblados cercanos intentaron visitarlos el viernes para saber de su situación, pero se toparon con un cerco militar que les impidió el paso.

Su molestia subió de tono y encararon al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, José Carlos Álvarez Ortega, a quien recriminaron su pasividad ante estos hechos.

Fue hasta la mañana de este sábado cuando arribó a Jesús María una caravana humanitaria con 10 ambulancias, médicos de diversas especialidades, enfermeras, personal del DIF con despensas alimentarias, pintores, albañiles, cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y elementos del Ejército para brindar ayuda.

La misión que llevaba el convoy era la reparación de daños a viviendas, atención médica a personas reportadas como lesionadas, limpieza de calles, distribución de despensas y reparación de los servicios de luz y telefonía, además del retiro de los vehículos siniestrados.

A la par, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, envió un mensaje por las estaciones oficiales de radio para anunciar las acciones a emprender por parte del estado y la Federación para restaurar la situación.