Se inicia el juicio por lesa humanidad a un expolicía argentino extraditado desde Francia

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Buenos Aires, 14 sep (EFE).- El expolicía argentino Mario Sandoval, acusado de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar de su país (1976-1983) y extraditado desde Francia a finales de 2019, es juzgado desde este miércoles por la desaparición del estudiante Hernán Abriata durante el régimen de facto.

“Para qué comenzar un juicio cuando todas las partes saben que no soy la persona que cometió el delito investigado”, indicó Sandoval de 69 años, en su declaración, donde todo vestido de negro, con guantes, usando anteojos y barbijo, dijo estar jubilado.

El Tribunal Oral Federal 5 de la ciudad de Buenos Aires comenzó a juzgar la presunta responsabilidad de Sandoval por el secuestro el 30 de octubre de 1976 y los tormentos sufridos por Hernán Abriata, un joven de 24 años estudiante de Arquitectura y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), que fue llevado al centro clandestino de detención de la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) y aún permanece desaparecido.

Durante la dictadura militar, Sandoval, apodado “Churrasco”, fue inspector de la Policía Federal, prestaba funciones en la Superintendencia de Seguridad Federal e integró el Grupo de Tareas 3.3.2. de la ESMA, según la acusación.

“No soy el inspector o comisario Sandoval que vino al domicilio de la familia Abriata y luego al domicilio de Abriata”, afirmó, tras negar tener algún apodo, y agregó: “Puedo mirar a los ojos a cada uno de ellos porque no tengo carga moral sobre ese hecho ni otro”.

UN "JUICIO POLÍTICO"

Negó haber sido parte de la ESMA, sino que era un joven de 23 años que trabajaba en el departamento de Asuntos Políticos de la Superintendencia, por lo que “no se podía estar en dos lados” y que en 1983 lo pasaron a retiro obligatorio.

Consideró que la Justicia le imputa la responsabilidad penal por “la certeza de participar del organigrama del aparato represivo del Estado” entre 1976 a 1983, y preguntó quién defiende sus derechos humanos en el contexto de que es “política de Estado” el “perseguir” los hechos cometidos durante la dictadura militar.

Sandoval repitió que se trata de un “juicio político”, donde se busca que “asuma responsabilidad política de los delitos” de 1976 a 1983 y que es su “obligación moral” poner fin “a la venganza” que se ejerce en la Justicia como brazo del Gobierno.

Con la vuelta de la democracia, en 1983, Sandoval se refugió en Francia, donde obtuvo la ciudadanía y desarrolló una carrera vinculada a temas de seguridad e inteligencia económica, pero por el proceso que comenzó en 2012, Francia concedió la extradición en 2019 por los crímenes cometidos contra Abriata.

NEGÓ HABER ESTADO PRÓFUGO

Sandoval negó que alguna vez haya estado prófugo y consideró estar en “detención arbitraria” porque se lo extraditó en 2019 para ser juzgado, pero hace tres años que está en prisión preventiva.

Señaló que Francia lo extraditó sólo por el caso Abriata para ser juzgado, a pesar de que Argentina lo solicitó por 596 casos.

Pidió, además, tener en cuenta que Francia lo extraditó solamente por el delito de la privación ilegítima de la libertad, pero no por el de tormentos, por lo que “la reciprocidad de la soberanía jurídica estaría en juego”.

Este juicio es el sexto de la llamada “Megacausa Esma”, que reúne los distintos juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese centro clandestino de detención, tortura y exterminio.

(c) Agencia EFE