El plan de Inglaterra a lo Amazon para evitar una nueva ola

Javier Taeño
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En apenas unos meses Reino Unido ha pasado de ser el país con más contagios del continente europeo a convertirse en un referente gracias fundamentalmente a la velocidad de la vacunación que ha hecho que millones de personas hayan recibido por lo menos una dosis. Como consecuencia, los contagios han caído radicalmente: de más de 50.000 a principios de enero a menos de 5.000 en abril. 

Una situación estable en la que las autoridades ya piensan en la recuperación de la vida normal. Y para conseguirlo la clave es tener bajo control en todo momento al virus para evitar nuevas olas de contagios. Así el Gobierno ha puesto en marcha una medida que puede extenderse rápidamente por otros países: que todo el mundo pueda hacerse un par de test de coronavirus a la semana para saber si tiene la covid-19.

Inglaterra dará dos test gratuitos de coronavirus para todos a la semana. (Photo by Finnbarr Webster/Getty Images)
Inglaterra dará dos test gratuitos de coronavirus para todos a la semana. (Photo by Finnbarr Webster/Getty Images)

Tras más de un año de pandemia se ha constatado la dificultad de rastrear el virus debido a que hay un elevado número de personas (uno de cada tres según los datos) que no presentan síntomas y que por tanto siguen haciendo vida normal (y contagiando) sin ser conscientes de ello. 

En este sentido, las pruebas rápidas han echado un cable, ya que solo en Reino Unido han sido capaces de identificar más de 120.000 positivos que no se habrían localizado de otra manera, haciendo una gran contribución a salvar vidas. 

Su éxito ha sido tal que ahora Inglaterra va a poner a disposición de todos los adultos de manera gratuita dos test de este tipo semanales para que no haya nuevos repuntes. Las pruebas se van a entregar a través de un servicio de pedidos a domicilio, como si de un paquete de Amazon o de cualquier otra empresa de paquetería se tratara, pero también habrá test en los lugares de trabajo, en las comunidades y en escuelas y universidades. Escocia, Gales e Irlanda del Norte de momento quedan fuera, ya que aplicarán sus propias medidas.

El razonamiento es sencillo y tiene lógica. Pruebas de detección rápidas para que aquellos que den positivo se aíslen y dejen de extender el virus y los que sean negativos puedan continuar con sus actividades. El único pero es que este tipo de test no son tan fiables como una PCR, pero al menos sí que sirven para poner un filtro extra que siempre va a ayudar.

Hasta ahora las pruebas rápidas estaban disponibles para personas de riesgo, para trabajadores esenciales y para escolares y sus familias, pero desde este 9 de abril serán extensibles para todos, dando un paso importante contra el virus.

Test rápidos de coronavirus para hacer en casa. (Photo by Zoe Linkson/PA Images via Getty Images)
Test rápidos de coronavirus para hacer en casa. (Photo by Zoe Linkson/PA Images via Getty Images)

De rezagado a referente

Y es que el cambio del Gobierno del Reino Unido en este año de pandemia ha sido radical. En los primeros meses Boris Johnson optó por intentar conseguir la inmunidad de rebaño. Mientras que los países del entorno confinaban, las autoridades británicas mantenían las libertades, pero tras conocerse el elevado coste en vidas que tendría esta estrategia se optó por las restricciones.

La segunda y la tercera ola golpearon duramente al país y se llegaron a contabilizar casi 70.000 casos en una sola jornada, mientras que el pico de fallecimientos se acercó a los 2.000. Sin embargo, a medida que ha ido avanzando el 2021 la situación ha ido mejorando rápidamente por el avance de la vacunación masiva.

El pasado 21 de marzo los británicos vacunaban a 873.784 personas en una sola jornada. A día 2 de abril los datos mostraban que 31 millones de personas en el país habían recibido al menos una dosis de la vacuna, lo que representa un 46% de la población. Sumando los vacunados y los contagiados (más de 4 millones) se muestra que el país va en el buen camino para inmunizar a la mayoría de su población de cara al verano.

En lo que respecta a la pauta completa ya la han recibido más de 5 millones de británicos (un 7,7% de la población), pero la estrategia del país está siendo la de inmunizar al menos con una dosis a toda la gente posible con el objetivo de conferir algo de inmunidad a todos y así evitar muertes.

Los casos han caído considerablemente en Reino Unido a medida que avanzaba la vacunación (Worldometers.info)
Los casos han caído considerablemente en Reino Unido a medida que avanzaba la vacunación (Worldometers.info)

Así pues, con la vacunación a buen ritmo, con los contagios más o menos bajo control y con la medida de los test rápidos para todos, el país ya empieza a pensar en un verano de vuelta a la normalidad en la medida de lo posible. Tanto es así que las autoridades están preparando un listado de países a los que se podrá viajar o no en los próximos meses. 

Como si de un semáforo se tratara, a aquellos destinos de color verde se podrá viajar sin cuarentena al regreso. Con el ámbar habrá que hacer un aislamiento de 10 días al retorno con dos pruebas PCR al segundo y octavo día. Finalmente, el rojo supone la prohibición absoluta de viajar.

La gestión del virus por parte del Gobierno está teniendo un efecto muy importante en la popularidad de Boris Johnson. En los meses de octubre y noviembre solo un 34% de los encuestados aprobaban su gestión, mientras que un 59% la desaprobaban.

Ahora, las tornas se han ido igualando: a favor el 45% y en contra el 48%, aunque lejos del 66% de apoyo del mes de abril de 2020 cuando en mitad de los confinamientos la mayoría de líderes mundiales vieron aumentar su popularidad a unos niveles altísimos. En este sentido, los próximos meses serán decisivos para ver cómo ha salido de la pandemia Reino Unido.

EN VÍDEO I Algunas catedrales se convierten en improvisados centros de vacunación en el Reino Unido

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