Influencer asegura que se pasaron de tallas

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 25 (EL UNIVERSAL).- La modelo Whitney Paige, de 26 años, advirtió a sus miles de seguidoras en redes sociales que eviten pasar por el quirófano, esto después de que el levantamiento de glúteos al que se sometió le quedó fatal y la dejó con una cicatriz de por vida.

Aunque ahora tiene un trasero curvilíneo, la estadounidense contó que se sometió a una transferencia de grasa en 2017, donde gastó 150 mil pesos para mejorar su figura. Pero los resultados la dejaron devastada con un trasero nuevo, mucho más grande de lo que había anticipado.

"Mi cuerpo natural era agradable; me encantaba hacer ejercicio, estaba en forma y tenía confianza, pero sentí que necesitaba un trasero más grande. Me hicieron una transferencia de grasa, no pensé que la grasa sobreviviera, lo cual sucedió y quedó fatal".