La inflación de la eurozona disminuye gracias a la mejora de los precios de la energía

Las buenas noticias se confirman en la inflación de la zona euro con una desaceleración de la subida de los precios a finales de 2022, impulsada por una mejora de los mercados de la energía que parece descartar los escenarios económicos más sombríos.

La tasa de inflación interanual de la eurozona retrocedió en diciembre por segundo mes consecutivo, al 9,2%, tras el 10,1% de noviembre, anunció este viernes la agencia europea de estadísticas Eurostat.

La inflación volvió a situarse por debajo del umbral simbólico del 10%, después de que en octubre alcanzara un máximo histórico del 10,6% tras año y medio de subidas ininterrumpidas.

El retroceso es más fuerte de lo que habían anticipado los analistas de Bloomberg y Factset, quienes preveían una inflación del 9,5% y del 9,7%, respectivamente, en diciembre.

Espoleado por las tarifas del gas, petróleo y electricidad, y en menor medida por los de la alimentación, la inflación se vio afectada a partir de la pasada primavera por las perturbaciones de los mercados a raíz de la guerra en Ucrania.

- "Escenarios apocalípticos" -

La caída de la inflación a finales de año refuerza la idea de que "se evitarán los escenarios más apocalípticos previstos hace unos meses", señaló el viernes Andrew Kenningham, experto de Capital Economics para Europa.

En su opinión, habrá una "fuerte disminución" de la inflación en 2023, sobre todo gracias a la reciente bajada de las tarifas al por mayor del gas.

"Sin embargo, una recesión técnica sigue siendo probable", con dos trimestres consecutivos de retroceso del Producto Interior Bruto (PIB) en la zona euro durante el invierno, subrayó Kenningham, quien espera, como otros expertos, que el Banco Central Europeo (BCE) prosiga con su política monetaria restrictiva.

El freno de la disparada de los precios en noviembre y diciembre afecta por el momento únicamente al sector de la energía.

Este componente sigue siendo el que registra la tasa anual de aumento de los precios más elevada en diciembre, pero disminuye fuertemente al 25,7%, después del 34,9% en noviembre, según Eurostat.

La subida de los precios de los alimentos (incluido el alcohol y el tabaco) continúa en diciembre, con un aumento anual del 13,8%, en comparación con el 13,6% del mes anterior.

La subida de las tarifas de los bienes industriales también sigue agravándose, hasta el 6,4% (+0,3 puntos con respecto a noviembre), como la de los servicios, hasta el 4,4% (+0,2 puntos).

- El BCE seguirá firme -

Este deterioro, sin contar la energía, "significa que el BCE no debería desviarse de su enfoque firme adoptado a finales del año pasado" con la subida de los tipos de interés a pesar de los riesgos de recesión, opina Bert Colijn, economista de ING Bank.

Pero, según él, "es probable que el pico de la inflación quede atrás" y que el objetivo del BCE de una inflación del 2% "podría alcanzarse mucho más rápidamente de lo previsto".

En sus últimas previsiones, la institución con sede en Fráncfort prevé una inflación del 6,3% este año; del 3,4%, en 2024; y del 2,3% en 2025.

Desde julio, el BCE subió los tasas al ritmo más rápido jamás registrado, elevándolos un total de 2,5 puntos porcentuales, de los cuales 0,5 puntos en diciembre.

Entre los 19 países de la zona euro --Croacia se convirtió en el vigésimo país en adherirse a la moneda única en enero--, la tasa de inflación más baja se registró en España en diciembre, con un 5,6%, por delante de Luxemburgo (6,2%) y Francia (6,7%).

El aumento de los precios al consumo alcanzó el 9,6% en Alemania y el 12,3% en Italia.

Los países bálticos --Letonia (20,7%), Lituania (20%) y Estonia (17,5%)-- registraron los porcentajes más elevados, según los datos del Eurostat.

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