La inflación, en el centro del debate sobre el plan de ayuda de Biden

Chris STEIN, Delphine TOUITOU
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El plan de 1,9 billones de dólares impulsado por el presidente Joe Biden para revitalizar la economía de Estados Unidos topa con el escepticismo de algunos economistas, incluido un exsecretario del Tesoro y miembro del Partido Demócrata.

La advertencia de Larry Summers la semana pasada de que el plan podría causar un sobrecalentamiento, elevando la inflación, y desplazar otras prioridades de inversión ha provocado un debate sobre si la propuesta de Biden es excesiva, incluso para una economía que ha sufrido daños profundos durante la pandemia.

A continuación, los puntos del debate sobre un eventual impacto del paquete de ayuda sobre los precios.

- La discusión -

En una columna en The Washington Post publicada la semana pasada, Summers, quien fue secretario del Tesoro de Bill Clinton y asesor del gobierno de Barack Obama, señaló que el plan de Biden puede ser lo que la economía necesita para recuperarse.

Pero por su enorme tamaño, indicó que los legisladores deberían monitorear de cerca cualquier repunte sostenido de la inflación o aumento en el costo de vida de bienes y servicios básicos.

Además, advirtió que semejante gasto podría terminar dejando a Estados Unidos sin recursos para otras prioridades de la administración de Biden, como la infraestructura o el combate a la desigualdad.

En tanto, el execonomista jefe del FMI Olivier Blanchard evaluó que la suma del paquete es "demasiado", aunque podría verse restringido por nuevos impuestos destinados a compensar sus costos y limitar los efectos de sobrecalentamiento en la primera economía mundial.

En una entrevista reciente, la actual secretaria del Tesoro, Janet Yellen, reconoció que la inflación "es un riesgo". Pero la expresidenta de la Reserva Federal dijo: "Tenemos las herramientas para lidiar con ese riesgo", y argumentó que la propuesta podría hacer que la economía estadounidense vuelva al pleno empleo para 2022.

- El plan -

La iniciativa del presidente proporcionaría cheques de estímulo, beneficios de desempleo ampliados y ayuda a las pequeñas empresas, aunque puede reducirse de su monto inicial a medida que avanza en el Congreso, donde el Partido Demócrata tiene una mayoría ajustada en ambas cámaras.

De aprobarse, sería el tercer paquete de ayuda importante aprobado por el Congreso para atajar los efectos de la pandemia, tras la Ley CARES de USD 2,2 billones promulgada en marzo, y un ayuda posterior de 900.000 millones en diciembre.

Estos paquetes sirvieron para evitar que la recesión empeorara, pero a mediados de enero, más de 17,8 millones de personas seguían desempleadas y casi 4 millones habían abandonado la fuerza laboral, y sus perspectivas de volver al trabajo dependen del curso del virus.

"Incluso si hay un plan de recuperación aprobado, todavía estaremos en un entorno en el que no todos tendrán trabajo", evaluó Gregory Daco, de Oxford Economics.

- La inflación -

La inflación, reflejada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Departamento de Trabajo estadounidense, se derrumbó cuando llegó la pandemia y luego experimentó una recuperación parcial durante el resto de 2020.

Este miércoles el IPC general arrojó un alza del 0,3% en enero contra diciembre, pese a un aumento pronunciado del combustible. En tanto, el IPC general y subyacente avanzó 1,4% en los últimos 12 meses, muy por debajo del objetivo del 2% de la Fed.

A finales de año, la inflación se ubicó en 1,4%, menor al avance del 2,3% en 2019.

Sin embargo, los proyectos de ley de estímulo más la medida de la Reserva Federal para reducir las tasas de interés a cero han ayudado a algunos sectores de la economía a recuperarse más rápido, dijo Daco, señalando la construcción de viviendas, donde los precios aumentaron.

Daco no cree que hayan desaparecido las dinámicas de inflación relativamente baja.

Para Larry Summers, "eliminar escenarios de riesgo porque hace mucho tiempo que no se ven puede ser peligroso".

- Herramientas disponibles -

La economía estadounidense no ha experimentado una inflación alta sostenida durante décadas, dijo Jonathan Millar, director de Investigación Económica de Estados Unidos en Barclays Investment Bank.

Eso, explicó, se debe a los cambios en la economía global que han llevado a una mayor competencia que mantiene los precios bajos, junto con una política monetaria más efectiva de la Fed.

La Fed tiene unas pocas herramientas para combatir las recesiones económicas, entre ellas recortar las tasas de interés, explicó Millar. Pero cuando se trata de combatir la inflación, está mejor equipado. "Tienen las herramientas para lidiar con esa inflación", indicó Millar.

Mientras, los mercados parecen apostar por un escenario de sobrecalentamiento. Las tasas a largo plazo están aumentando, impulsadas por el aumento de los precios del petróleo, el aumento de las materias primas y las perspectivas de recuperación.

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