La inflación en abril fue del 4,1% y acumula 17,6% en cuatro meses, informó el Indec

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La inflación de abril fue de 4,1%, según el Indec
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La inflación no da tregua y sorprende hasta a quienes hacen las proyecciones más pesimistas. En abril, los precios subieron en promedio 4,1%, menos que el 4,8% de marzo, pero todavía sin poder perforar el 3,2% de piso que se estableció desde octubre pasado. En la medición interanual, la inflación fue de 46,3%, mientras que acumula un alza de 17,6% en 2021.

La inflación núcleo, la medición que no tiene en cuenta precios regulados y estacionales, aumentó 4,6% (18,3% en el cuatrimestre), y es a más alta desde diciembre de 2020, cuando fue 4,9%.

En detalle, el mes pasado, las divisiones de mayor incremento fueron prendas de vestir y calzado (6%), transporte (5,7%), alimentos y bebidas no alcohólicas (4,3%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (4,3%). Mientras que estuvieron por debajo del promedio general: restaurantes y hoteles (3,9%); salud (3,7%); bienes y servicios varios (3,6%); bebidas alcohólicas y tabaco (3,6%); vivienda, agua, electricidad, gas y otro (3,5%); educación (2,5%); recreación y cultura (1,5%), y comunicación (0,5%).

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En términos interanuales, prendas de vestir y calzado sigue siendo el sector que más aumenta, ya que creció 79,1%, muy por arriba del promedio. En el otro extremo se encuentra comunicación con 19,3%. “La inflación es un síntoma de desequilibrios económicos, que hace muchos años no se puede resolver de manera sostenida en la Argentina. Estos niveles de inflación dificultan la recuperación del salario real, que ya lleva cuatro años de caída continua. Hasta marzo los trabajadores informales fueron los más perjudicados con una caída del 24,5%, seguidos por los trabajadores del sector público con un 21,6% y los del privado registrado con un 16%”, indicó Nadin Argañaraz, economista del Iaraf.

El incremento de precios es una de las mayores preocupaciones del Gobierno. No solo por su impacto en el nivel de pobreza e indigencia, sino también por el efecto general que tiene en el electorado la pérdida del poder adquisitivo. Para los próximos meses, el oficialismo se ilusiona con una desaceleración, aunque no convergería a niveles que permitan hablar de una estabilización de la economía.

La alta inflación preocupa también a los analistas económicos, sobre todo cuando se tiene en cuenta que no hubo una brusca devaluación detrás, que suele ser uno de los motores del alza de precios. Todo lo contrario: el Gobierno está utilizando tres anclas para moderar la inflación: el tipo de cambio (subió 11,6% en el año), las tarifas y los salarios (las paritarias se fijaron en torno al 32%).

Por lo tanto, las causas del alto nivel de precios se debe a múltiples factores, entre los que se encuentran el descongelamiento de algunos productos y servicios, que el año pasado se mantuvieron sin variación durante la etapa más estricta de la cuarentena, como alimentos (bajo los programas de Precios Máximos y Cuidados), los combustibles, la educación y recreación y cultura.

También inciden en la dinámica de precios los billones de pesos que el Banco Central insertó en la economía para financiar el gasto del Estado, que aumentó por los programas de asistencia social y por la caída de la recaudación por el deterioro de la actividad.